El próximo domingo 3 de enero, a las 12,30 horas, en la Casa de la Cultura, el cronista municipal de #Cantillana, el profesor Antonio García Benítez impartirá la conferencia denominada “El barquero de Cantillana”, con motivo del 200 aniversario de su nacimiento.
Si estás interesad@ en asistir, reserva tu entrada en el teléfono 606158555, dejando tu nombre y apellidos. Entrada gratuita hasta completar aforo.
Recordamos que es obligatorio el uso de mascarilla para adultos. En todo momento se deberán seguir las indicaciones del personal. Asiento preasignado. Control de temperatura. Distancia de seguridad de 1’5 m por todos los lados. Uso de gel hidroalcohólico. Aforo limitado. Desinfección con máquinas de ozono. (Medidas recogidas en el BOJA n° 72 del 29/10/2020).

Con motivo del centenario del nacimiento de Antonio Perea Sánchez, Carlos José Romero Mensaque, hermano e historiador de nuestra hermandad, publica un completo y riguroso artículo, dedicado a nuestro
imaginero. Este estudio, por su larga extensión, se publicará en dos boletines consecutivos: en este de septiembre y se completará en el próximo de Cuaresma.
Artículo completo publicado en la revista “Jesús Despojado” (tercera etapa), números 5 (septiembre 2011), pp. 30-32, 6 (cuaresma 2012), pp. 26-29 y 7 (septiembre 2012), pp. 26-29.
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En pleno siglo XXI hablar del término cronista oficial de un pueblo podría resultar «de otros tiempos», como la Edad Media «cuando todos los reyes tenían sus cronistas para contar sus hazañas», pero la labor que realiza esta figura en un determinado pueblo está relacionado con su labor investigadora.
Es el caso de José Antonio Filter (1954), cronista del municipio sevillano de Cañada Rosal (3.320 habitantes), fundador y actual presidente de la Asociación Sevillana de Cronistas e Investigadores Locales (Ascil) desde hace 17 años.
Filter asegura que en la provincia de Sevilla hay una veintena de cronistas reconocidos como tal y más de ciento cincuenta asociados que se dedican a la labor investigadora y que no tienen este reconocimiento, que se otorga por el gobierno local de cada ayuntamiento.
Él lo es de Cañada Rosal desde hace más de tres décadas. El presidente de los cronistas sevillanos asegura que en la provincia no hay tanta tradición como otras andaluzas como Córdoba o Jaén, donde «todos los pueblos tienen a sus cronistas».
«Somos asesores altruistas de los ayuntamientos. El cronista tiene mucho que decir. Conoce el patrimonio de los pueblos y los alcaldes cuentan con nosotros porque somos los más idóneos para asesorarlos en cuestiones que desconocen. El cronista es el que pone las señas de identidad de cada pueblo. Asesoramos a los alcaldes a la hora de poner o cambiar el nombre de las calles del municipio, participamos en la elaboración de los escudos y ayudamos a las hermandades a su constitución», resume Filter sobre la labor que realizan.
Para el presidente de esta asociación, «ahora más que nunca gozamos de mayor reconocimiento puesto que los pueblos están faltos de personas que pongan en valor la historia y el patrimonio de los mismos».
Castilleja del Campo
Desde hace una década, Juan Carmelo Luque Vera (1946) es el cronista del segundo municipio más pequeño de la provincia, Castilleja del Campo (629 habitantes), una persona muy querida en el municipio y que investigó la historia de una hermandad no reconocida para ser legalizada.
La exhaustiva investigación trataba de demostrar la trayectoria y tradición que en el pueblo se ha mantenido, a lo largo de la historia, en promover fiestas populares en honor a San Miguel Arcángel y Ntra. Sra. del Buen Suceso. Su labor investigadora fue fundamental esos años para que fuera reconocida esta hermandad y todo el material que consiguió fue la base de un libro que publicó en 1989.
Además, Luque asegura a ABC que una de sus pasiones son las fiestas tradicionales de Castilleja del Campo, algo que «fue fundamental para que el alcalde me otorgara el título de cronista de la villa; quería recuperar así las costumbres y tradiciones del pueblo, muchas de ellas que ya se habían perdido».
Y para que esta labor no quede en el olvido, Juan Carmelo Luque ha creado un blog donde además, «publico artículos del día a día. Uno de los últimos, sobre el toro de Osborne que tenemos en el pueblo, un apellido que tiene una vinculación especial con Castilleja del Campo, puesto que Cecilia Osborne Böhl contrajo matrimonio en 1849 con García de Porres y Castillo, VIII marqués de Castilleja del Campo y conde de las Atalayas (1851)».
También ha publicado una entrada sobre las calles de Castilleja, «que eran tan solo tres en época delMedievo, así como el cambio en el nomenclátor con el paso de los diferentes regímenes».
Carrión de los Céspedes
Manuel García Fernández (1959) puede «presumir» de ser de los pocos cronistas, si no el único, que tiene una calle a su nombre desde el año 2011. En concreto en Carrión de los Céspedes (2.544 habitantes), pueblo del que es su cronista desde el año 2002 e Hijo Predilecto desde 2005.
Catedrático de Historia Medieval de la Hispalense, «encabeza» un grupo de investigadores de Carrión muy amplio, llegando ser el municipio donde más investigadores hay por kilómetro cuadrado de la provincia.
«Muchos de ellos fueron alumnos míos, incluso uno llegó a ser alcalde, que fue el que me concedió el título de cronista de la villa», comenta con orgullo a ABC. Fue en 1993 cuando salió a la luz un libro que coordinó titulado «Historia y Presente de un pueblo entre el Aljarafe y el Campo de Tejada», que supuso el «pistoletazo de salida», como él mismo califica a su vinculación con Carrión.
«Como cronista, he actuado emitiendo informes sobre la bandera, los escudos y la renovación de las calles», relata este catedrático quien resalta la labor de otros investigadores que, sin ser cronistas, «hacen una excelente labor en pueblos como Osuna, Morón, La Puebla de Cazalla, Pilas o Marchena».
4 y 5 de Marzo de 2021: Congreso Internacional
Universidad Autónoma de Madrid
Campus de Cantoblanco, Fac. Filosofía y Letras
Sala de conferencias
La Monarquía de España se configuraba en los siglos modernos como una “composite monarchy”, en palabras de J. Elliott. Este concepto ha sido ampliado recientemente con el de “polycentric monarchy”, acuñado en los trabajos Sabatini, Herzog, Cardim y Ruiz Ibáñez. Al final, ambos modelos refieren realidades análogas que encuentran reflejo en parámetros sociales, institucionales, administrativos, económicos, políticos y culturales que, además, se están aplicando a otros constructos monárquicos del mismo periodo, como la francesa, como muestran los trabajos de Dubet y Ruiz Ibáñez. En este particular, si la monarquía se estructuraba a partir de compuestos, bloques o teselas, también lo hacían las sociedades que las sustentaban. De esta forma, la modernidad se caracterizó por el corporativismo y por el concepto de estamento social que, en los últimos años, ha sido matizado para ofrecer una perspectiva de una mayor y más importante movilidad de la que hasta ahora habíamos pensado, como ha dejado patente con sus trabajos E. Soria Mesa, entre otros. Si es posible hablar de una nobleza o, mejor dicho, de “noblezas de la monarquía”, también podríamos y, quizá, deberíamos hablar de “iglesias o prelados de la Monarquía Hispánica”, especialmente si entendemos que la Monarquía Hispánica se articulaba y caracterizaba territorial, social y políticamente como una república cristiana, confesional y católica. Es posible que uno de los estamentos que mayor privilegio, por su privilegium fori, y movilidad social mantuviera en el Antiguo Régimen, fuera el eclesiástico. Si la sociedad estaba segmentada en una nobleza secular y otra eclesiástica, el poder y el privilegio también. Por ello, y como ya advirtió F. Aranda Pérez, “no se puede, de ninguna manera, obviarse el análisis de los grupos de poder de nuestro Antiguo Régimen sin realizar un repaso profundo a las oligarquías eclesiásticas”. De esta forma, se convierte en imperativo estudiar el papel que desempeñaron las élites eclesiásticas en los fenómenos sociales y políticos de la monarquía. Y más, si cabe, al considerar que gran parte del aparato administrativo recayó sobre actores que, de una u otra forma, tuvieron vinculación directa o indirecta con la institución de la Iglesia. Así, desde validos, primeros ministros, virreyes, embajadores, capitanes generales o confesores, todos jugaron un papel de enorme transcendencia no solo en la propia función espiritual, sino en el devenir político de la Monarquía Hispánica. Tampoco podemos olvidar que los miembros del estamento eclesiástico fueron parte activa de conflictos bélicos, alta diplomacia y gestión de rentas reales.
INFORMACIÓN Y RESERVA

En estos días, vísperas de Navidad y fiel a su tradicional cita de fin de año, la Asociación Provincial Sevillana de Cronistas e Investigadores Locales (ASCIL) saca a la luz dos nuevas publicaciones: el Anuario de Estudios Locales (2020, n. 7), que inaugura la segunda época de esta publicación periódica, y las Actas de las XVI Jornadas de Historia y Patrimonio sobre la provincia de Sevilla, cuyo objeto de la convocatoria fue: “Administración local y democracia. Cuatro décadas de corporaciones democráticas en Sevilla y su provincia (1979-2019)”.
En el Anuario se recogen cuarenta artículos en 263 páginas, que versan sobre la realidad de nuestros pueblos en sus diferentes secciones (historia, patrimonio, hermandades y cofradías, miscelánea y reseñas). Por su parte, el volumen de las Jornadas dedicadas a los cuarenta años de ayuntamientos democráticos, celebradas el pasado año de 2019 en la ciudad de Écija, reúne veinticinco trabajos sobre los temas más diversos (historia, política, cultura, arte, biografías, etc…)
Con estas dos publicaciones ASCIL pone la cultura, a pesar de las difíciles circunstancias que vivimos, en el epicentro de la vida de Sevilla y sus pueblos. Para ello, hemos contado –como viendo siendo habitual, cosa que agradecemos sobremanera– con la colaboración del Área de Cultura y Ciudadanía de la Diputación de Sevilla.
Los autores y autoras de los artículos, además de todas las personas que integran esta asociación, podrán recoger sus correspondientes ejemplares en la Casa de la Provincia.