Llegar a la décima edición de este Encuentro Provincial de Investigadores Locales es, sin duda, el mejor y mayor aval del éxito de una actividad que va indisolublemente unida a la historia de la Casa de la Provincia de la Diputación de Sevilla. En este largo camino nos han acompañado instituciones y entidades como la Universidad de Sevilla, la Universidad Pablo de Olavide, la Escuela Universitaria de Osuna y la Asociación Provincial de Cronistas e Investigadores Locales, a las que debemos mostrar nuestro agradecimiento por su inestimable colaboración.
Casa de la Provincia, 28 y 29 de octubre de 2014
Plaza del Triunfo, 1. Sevilla.
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El Ayuntamiento de Tocina ha decidido recuperar la publicación de la revista Tocina Estudios Locales. La revista, se creó en 1985, y hasta hoy sólo se han publicado dos números: el primero, en aquél año, con los artículos:
– Carlos ÁLVAREZ SANTALÓ, Catedrático Historia Moderna, Universidad de Sevilla: “La otra historia local: Historia para comprender”.
– José OJEDA ZÚJAR, Departamento de Geografía. Universidad de Sevilla: “El medio físico de Tocina”.
– Manuel MARCHENA GÓMEZ, Departamento de Geografía. Universidad de Sevilla: “Encuadre comarcal y organización de la estructura territorial del término de Tocina”.
– Germán PÉREZ VARGAS, Facultad de Bellas Artes. Universidad de Sevilla: “La percepción del espacio en Tocina. Una aproximación gráfica”.
– Juan MÁRQUEZ DOMÍNGUEZ, Departamento de Geografía. Universidad de Sevilla: “La organización del sistema agrario en el municipio de Tocina”.
– Víctor FERNÁNDEZ SALINAS, Departamento de Geografía. Universidad de Sevilla: “La población de Tocina entre 1900 y 1981”.
– José María CARMONA DOMÍNGUEZ, Archivo y Biblioteca de Tocina: “Apuntes para el estudio del paisaje agrario de Tocina. Siglo XVIII”.
El segundo número se publicó en 1990. Esta vez, la edición correspondió al recién creado “Servicio Municipal de Documentación. Archivo y Biblioteca, del Ayuntamiento de Tocina.” Estuvo dedicada con carácter monográfico a las fuentes arqueológicas y documentales, con los siguientes trabajos:
– Fernando AMORES CARREDANO, Profesor de la Arqueología de la Universidad de Sevilla: “La arqueología en una sociedad en transición”.
– Manuel GONZÁLEZ JIMÉNEZ, Catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Sevilla: “La Orden de san Juan en la Andalucía del siglo XIII”.
– Juan Carlos JIMÉNEZ BARRIENTOS, Nieves CHISVERT JIMÉNEZ y Carmen FRANCO ANGULO, Arqueólogos: “Fuentes arqueológicas parra el estudio de la historia de Tocina”.
– María Dolores RODRÍGUEZ BRITO, Bibliotecaria de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad de Sevilla; Magdalena CANELLAS ANOZ y Antonio J. LÓPEZ GUTIÉRREZ, Archiveros del Archivo General de Indias, de Sevilla, y José María CARMONA DOMÍNGUEZ, Archivero y Bibliotecario Municipal del Ayuntamiento de Tocina: “La encomienda de Tocina y Robayna de la Orden Militar de san Juan de Jerusalén. Fuentes bibliográficas y documentales (XIII-XVIII)”.
Recuperada con intención de continuidad la edición de la Revista en 2014 por el actual equipo de Gobierno Municipal, el número 3 se presentacon algunas variaciones respecto a la forma y a al contenido de los números anteriores.
En la forma, se vuelve al formatode 1985: 17×24 cmyuna encuadernación rústica,esta vez con solapa. La imagen identificativa de la revista es la que se aprecia en el “diseño”, en el que se puede ver la mitad superior de la cubierta con el título completo, dejando el espacio inferior para una ilustración, que será diferenteen relación con el contenido de cada número (Para el número 3, hemos elegido una conocida imagen de nuestro pasado reciente, que alude al artículo de José María García Márquez que forma parte del Índice). Para el texto, proponemosuna tipografía clásica, legible y elegante.
En cuanto al contenido, la revista Tocina. Estudios Localescontinúa siendo de carácter misceláneo; se indica expresamente que es una publicaciónde periodicidad anual. Su editor, como en su origen, continúa siendo elAyuntamiento de Tocina (Sevilla), a través de su Servicio Municipal de Documentación. Archivo y Biblioteca. Suobjetivo es la difusión y la promociónde trabajos de investigación científica, en cualquier materia, salvo los de creación o ficción literarias, de ahí que, a su ya conocido título, se añada a partir de ahora la especificación del contenido: “Revista de Investigación Local”. En cuanto a su objeto, la Revista amplía en esta nueva etapa el ámbito espacial de estos trabajos: ahora estará abierta a todos aquellos que tengan como objeto, no solo el municipio de Tocina, sino también su comarca: la Vega de Sevilla.
Con todo, la pretensión de la Revista para esta nueva etapa es consolidar algunos elementos: definir su identificación y establecer unapresentación estable, controlar el rigor del contenido y normalizar las condiciones formales de lapresentación de artículos.Por ello, la Revista cuenta a partir del número 3 con la participación de unConsejo de Redacción, encargado de valorar la idoneidad de los trabajos para su aceptación y publicación.
Como ya se ha indicado, la Revista tendrá periodicidad anual, y la fecha de aparición de cada número será entre el mes de diciembre y enero de cada año. De este modo, el número 3 se presentará entre el 15 de diciembre de 2014 y el 15 de enero de 2015, en un acto público de organizado por el Ayuntamiento de Tocina.
El Índice del número 3 de la Revista Tocina Estudios Locales es el que sigue:
– José M. CARMONA DOMÍNGUEZ: Introducción.
– Juan Carlos JIMÉNEZ BARRIENTOS: Ladrillos decorados mozárabes de Tocina.
– Juan Manuel CANO GONZÁLEZ, El poblamiento humano en el término de Tocina a partir del análisis de orto fotos digitales, cartografía histórica y fuentes orales y arqueológicas.
– César LÓPEZ GÓMEZValores paisajísticos de la Vega de Tocina: representaciones culturales y discursos locales.
– José M. CARMONA DOMÍNGUEZ y Julio RAMÍREZ BARRIOS: Estudios de Historia de la Administración local: los mandamientos de concejo de Tocina, siglo XVIII.
– José María GARCÍA MÁRQUEZ, Semblanza de una historia inconclusa: Tocina, 1936.
– Antonio GARCÍA BAEZA, San Vicente mártir. Usos cultuales y devocionales en Tocina.
La Revista podrá adquirirse por compra directa en los puntos de venta que se indicarán en su momento, o por las formas que se indican en el “Boletín de Suscripción / Reserva”que se añade como encarte a partir del número 3.
BOLETÍN DE RESERVA/SUSCRIPCIÓN – NORMAS PARA LA PRESENTACIÓN DE ORIGINALES
La Junta Rectora de la Asociación Provincial Sevillana de Cronistas e Investigadores Locales “ASCIL” eligió el pasado 14 de noviembre en su reunión celebrada en la Casa de la Provincia, las personas e instituciones merecedoras del VI PREMIO ASCIL A LA INVESTIGACIÓN LOCAL EN LA PROVINCIA DE SEVILLA, en su edición 2013.
Dichos reconocimientos han recaído en el historiador e investigador local don JUAN A. SILVA FERNÁNDEZ por su obra “LA FAMILIA GARCIA DE SANTIAGO. UNA SAGA DE IMAGINEROS Y ARQUITECTOS DE RETABLOS EN LA SEVILLA DEL SIGLO DE LAS LUCES”, como mejor obra de investigación local 2012 y como institución editora al Área de Cultura de la Diputación Provincial, a la EDITORIAL ACONCAGUA por su apuesta y difusión de la historia y el patrimonio cultural de nuestra provincia, a don JULIO MAYO Y EQUIPO DE VOLUNTARIOS DE LA RECUPERACIÓN DEL ARCHIVO MUNICIPAL DE LOS PALACIOS por su incondicional entrega, desvelos y trabajo desinteresado en favor de la recuperación del Archivo del municipio de Los Palacios tras el incendio.
Dichos galardones serán entregados en el Salón de Actos de la Casa de la Provincia, el sábado 14 de diciembre a las 12,30 horas, coincidiendo con la presentación de las ACTAS DE LAS X JORNADAS DE HISTORIA Y PATRIMONIO SOBRE LA PROVINCIA DE SEVILLA “Pasado y presente de la Diputación de Sevilla. Su proyección en los pueblos de la provincia” y del libro “Iglesia Parroquial de Consolación del Aznalcóllar. Historia y Arte” de don Carlos F. Nogales Márquez, Premio ASCIL a la Investigación Local concedido con motivo de la celebración de su X Aniversario.
Salvador Hernández González
El pasado sábado 21 de septiembre una representación de nuestra Asociación, compuesta por José Antonio Fílter Rodríguez, Francisco Pérez, Andrés Trevilla, María Teresa Ruiz Barrera, Manuel Morales Morales y el que suscribe, a la que se adhirió José Reina Macías (bibliotecario de la Casa de la Provincia) y Fernando Hidalgo Lerdo de Tejada (historiador y profesional de Genealogía y Documentación), giró visita a las instalaciones en las que con carácter provisional se han reunido los restos del Archivo Municipal de Los Palacios y Villafranca. Como es sabido, el desgraciado incendio acaecido el día 5 de este mes ha supuesto para este fondo documental una verdadera catástrofe, algo impensable en los tiempos en que estamos, donde el patrimonio cultural debe ser una prioridad de cualquier sociedad que se precie de civilizada. Este desgraciado hecho, sea cuales fueren sus causas, nos recuerda otros episodios de la historia contemporánea de España que dejaron su huella nefasta en la destrucción de otras muestras de nuestro patrimonio documental y artístico.
No es fácil describir la conmoción que sentimos cuando llegamos a la nave industrial y nos recibió nuestro compañero Julio Mayo Rodríguez y de inmediato nos introdujo en un escenario verdaderamente dantesco. A lo largo y ancho de aquel espacio se ha habilitado lo que pudiéramos llamar no solamente un depósito de emergencia donde albergar esos despojos documentales, sino también un verdadero “hospital de campaña” en el que pacientemente se está intentando salvar todo lo salvable, valga la redundancia. Pues como nos explicó Julio, hubo una primera operación de rescate en el mismo momento del incendio, en la que él como archivero tuvo que imponer su criterio profesional, como conocedor de la especial naturaleza del material que había que intentar salvar, frente a los dictámenes no siempre acertados de los servicios de emergencia. Su enérgica y decidida actitud, propia de un verdadero profesional de la Archivística, fue vital no sólo para preservar de su destrucción las “piezas estrellas” de los fondos (como el Libro Becerro del siglo XVII o documentación contable del siglo XVIII), sino también para evitar que los daños, con ser ya cuantiosos, fuesen todavía mayores, ya que a la acción del fuego se unió de inmediato la del agua de los bomberos. Fue
go y agua sumados han dado como resultado que el fondo haya sufrido todo tipo de daños, en una escala que va desde bloques de papel absolutamente carbonizados hasta documentos totalmente humedecidos, pasando por una amplia gama de libros y expedientes rotos, carcomidos, con los bordes quemados, etc. Este cúmulo de daños ha afectado a toda la documentación aunque con diverso grado de incidencia, lo que ha determinado que en este que pudiéramos llamar “archivo provisional” se haya procedido a la instalación de los documentos en función de su mejor o peor estado de conservación, no sólo para proceder a su inmediato tratamiento de recuperación, sino al mismo tiempo para su identificación archivística al objeto de poder determinar su procedencia (legajo, serie, sección, etc.) e ir recomponiendo el cuadro de clasificación originario.
A tal efecto Julio nos guió en un recorrido que nos resultó verdaderamente estremecedor, al contemplar miles de papeles y libros ubicados fuera de sus legajos habituales y esparcidos sobre plataformas al objeto de poder proceder a esta ardua tarea. Una labor para la que desde aquí reclamamos que se impliquen todas las administraciones competentes con medios humanos y materiales, pues no es fácil reconstruir todo un archivo municipal desde un amasijo de papeles quemados, rotos y mojados. Aunque la profesionalidad de nuestro compañero Julio ha sido una constante en toda su trayectoria al frente del Archivo Municipal de Los Palacios, pues en su persona se combina la doble faceta de archivero e historiador, o lo que es lo mismo, “el hambre con las ganas de comer”, en estas horas trágicas no dudó en arriesgar su integridad física por intentar salvar estos fondos que él tan bien conoce. Es justamente este conocimiento de unos fondos que fueron la razón de ser de su trayectoria investigadora el que ahora va a resultar vital para su recuperación en la medida de lo posible. La tarea de recuperación ya está en marcha como decimos y en ella Julio se está entregando en cuerpo y alma con su reconocida competencia en materia archivística. Con la limitación de medios que imponen las circunstancias, se está procediendo a la identificación de la documentación y su encuadre en las secciones y series que tan violentamente fueron deshechas, al tiempo que se va transfiriendo a la que pudiéramos llamar “Unidad de Cuidados Intensivos” o “Quirófano” aquellos libros, expedientes o documentos que corren serio peligro de pérdida ya no sólo por la acción previa del fuego o el agua, sino también por la sobrevenida acción de microorganismos que se empeñan en completar la obra destructora previa. A tal efecto se han arbitrado una serie de medios empíricos pero muy eficaces, con los que se está procediendo al tratamiento de los daños a través de procesos de secado, limpieza, desinfección, etc.
Toda una praxis que pone a prueba la teoría archivística de manual y que ciertamente, y así se lo hemos manifestado a Julio, constituye una verdadera experiencia digna de ser presentada en foros o congresos especializados de archivística, como modelo de actuación ante una catástrofe de tamaña envergadura. Señalaremos que por triste ironía del destino, el autor de estas líneas vio en estos mismos días de septiembre, que entre las novedades bibliográficas llegadas a la biblioteca del Departamento de Paleografía y Diplomática de la Universidad de Sevilla figuraba un “Manual de planificación y prevención de desastres en archivos y bibliotecas”. Pero ante la aplastante realidad de la catástrofe, el arrojo y eficiencia de Julio han sido sin duda más eficaces que cualquier prescripción de manual.
Ahora, como decimos, aparte de esa imprescindible ayuda de voluntarios volcados en salvar todo lo que sea posible, hace falta ayuda de personal técnico y medios materiales (mobiliario de archivo, cajas archivadoras, equipos informáticos) para que este archivo, como el ave fénix, renazca de sus cenizas. En medio de tanta destrucción, Julio nos mostró, como todo un símbolo de esperanza de este renacer que todos deseamos, la colección de las Actas de las Jornadas de Historia organizadas por nuestra Asociación, dañadas por el agua y que hasta aquel día nefasto integraban, en su despacho, una pequeña “biblioteca auxiliar” junto con los instrumentos de descripción archivística y demás medios de información para su trabajo diario.
Con la esperanza de que las ayudas lleguen, mantenemos la plena confianza en que esta titánica labor llegará a buen fin gracias a ese magnifico equipo de héroes voluntarios, dirigido por nuestro compañero, al que desde siempre hemos considerado como un archivero con mayúsculas, de esa rara especie de aquéllos que consideraban su trabajo no como una mera tarea administrativa de catalogación y gestión documental, sino como una vivencia de la historia a través de la investigación y la difusión de sus resultados en publicaciones, medios de comunicación, conferencias, jornadas, etc. Pues si siempre Julio necesitó del archivo municipal de su pueblo, como cimiento de su labor investigadora, ahora y más que nunca el archivo necesita de Julio para que la historia de Los Palacios pueda recuperarse y no perezca del todo en la negrura del papel quemado. Estamos seguros de que con su presencia al frente de este trabajo hercúleo se llegará a la meta y de nuevo la Historia triunfará sobre aquellas voraces llamas empeñadas en eliminar todo vestigio del pasado de Los Palacios y Villafranca.