LA CASA DE LA PROVINCIA REABRE SU BIBLIOTECA, CON CITA PREVIA Y ADECUANDO SUS SERVICIOS A LAS CONDICIONES QUE GARANTIZAN MÁXIMA SEGURIDAD DE USUARIOS Y PERSONAL

La Casa de la Provincia de la Diputación de Sevilla reabre su Biblioteca, especializada en obras relativas a los municipios sevillanos y con un repertorio bibliográfico de temas locales que es de referencia para los investigadores de toda España, ajustándose a las pautas de flexibilización de las restricciones establecidas tras la declaración del estado de alarma motivado por el COVID-19, en aplicación de la Fase I del Plan para la Transición hacia una Nueva Normalidad.

‘Y lo hace, con cita previa y adecuando su servicio de consulta en sala a las condiciones que garantizan la máxima seguridad para usuarios y personal. Un protocolo de uso, que las personas interesadas pueden encontrar en nuestra web: http://www.casadelaprovincia.es’, explica el diputado provincial de Cultura, Alejandro Moyano, quien precisa: ‘En realidad, esta reapertura tiene más que ver con un modelo presencial y físico, porque en la Casa de la Provincia no ha cesado la actividad durante este periodo de confinamiento que hemos vivido’.

‘Hemos prestado asistencia online a los investigadores que así lo han solicitado; desarrollado el procedimiento administrativo para nuestras licitaciones y pagos a proveedores, también de manera telemática; reorganizado los cronogramas, contenidos y nuevas agendas para las actividades y eventos y, ya en estos últimos días, hemos realizado la higienización especializada e integral de la Casa y la hemos dotado de las infraestructuras de protección para abordar esta nueva fase, con la puerta abierta’, añade.

Según Moyano, ‘para nuestra particular primera fase de desescalada, centrada en la reapertura de la Biblioteca, hemos querido sumar a las medidas de seguridad de carácter general, proporcionadas por las autoridades sanitarias, y a las adoptadas por la Diputación para sus centros de trabajo y entes instrumentales, las pautas que recoge en su protocolo para la reapertura de bibliotecas la Asociación Andaluza de Bibliotecarios, porque nuestro principal objetivo ahora es la prestación de los servicios sin el menor riesgo de contagio y propagación del coronavirus, tanto para los usuarios como para nuestro personal’.

‘Así, la Biblioteca de la Casa de la Provincia solo prestará el servicio de consulta en sala y la consulta se hará previa cita por medio del correo electrónico: josereinamacias@dipusevilla.es, donde el usuario solicitará la consulta del documento. Una vez recibido el correo, la Biblioteca de la Casa de la Provincia se pondrá en contacto con el usuario, para indicarle el día y horario para la realización de su consulta física’, detalla.

Y continúa: ‘A los usuarios les atenderemos siempre en la sala de consulta, fuera del despacho del bibliotecario, sin que sea posible el libre acceso a los fondos bibliográficos, evitando la utilización de los usuarios de los equipos informáticos y con el imprescindible uso de mascarilla, tanto del usuario como del profesional de la Biblioteca’

‘Además, las instalaciones se han preparado, reorganizando los espacios y la circulación de personas, para minimizar el contacto entre el personal del Organismo y las personas usuarias y garantizar el mantenimiento de la distancia de seguridad de 2 metros. Una medida que reforzamos también al fijar un máximo de 5 usuarios como aforo de la sala de consulta. Por supuesto, se dispone de gel hidroalcohólico para los usuarios y es obligatoria la higiene de manos antes del acceso a la Biblioteca y se ha habilitado un espacio para depositar los documentos consultados durante un periodo de catorce días, de manera que se garantice su desinfección’, añade.

Como complemento de estas medidas, el diputado insiste en que ‘el personal responsable desinfectará las superficies de trabajo utilizadas por cada usuario después de cada uso, con las soluciones comunes propuestas por las autoridades sanitarias, con especial cuidado en la desinfección de elementos como pomos, manivelas, pasamanos, etc. Por último, se primará la ventilación natural de la Biblioteca sobre el uso de aire acondicionado, siempre que sea posible’.

Situada en la planta baja del Organismo, la Biblioteca de la Casa de la Provincia posee un importante fondo documental formado por obras de referencia, monografías, publicaciones periódicas y material audiovisual de los municipios de la provincia, además de un fondo general de revistas procedentes del intercambio de publicaciones que la Diputación de Sevilla ha llevado a cabo a lo largo de los años con otras instituciones culturales y universitarias. En cuanto a sus servicios habituales, realiza consulta en sala de documentos, préstamos interbibliotecarios, información bibliográfica y consulta web de boletines oficiales.

Fuente:https://www.dipusevilla.es/comunicacion/noticias/La-Casa-de-la-Provincia-reabre-su-Biblioteca-con-cita-previa-y-adecuando-sus-servicios-a-las-condiciones-que-garantizan-maxima-seguridad-de-usuariios-y-personal/#.Xr5oZ-XMNl4.whatsapp

TÚ ERES PARTE DE NUESTRA HISTORIA

Hoy 23 de abril, DÍA INTERNACIONAL DEL LIBRO, quiero rendir mi particular homenaje a todos los Cronistas e Investigadores Locales agradeciéndoles todo lo que aportan, de manera desinteresada y altruista, a sus pueblos y a la ciudadanía en general. Y lo quiero hacer compartiendo, nunca lo he hecho,  un artículo titulado “Los cronistas de los pueblos” y que hace unos años se publicó en un periódico sevillano.

“Acabo de leer el libro de don José Antonio Fílter “Las colonias sevillanas de la ilustración”. Es un trabajo riguroso, documentado y encomiable sobre el proceso de poblamiento llevado a cabo por el rey Carlos III  en Sierra Morena y Andalucía. Este libro se centra especialmente en las localidades sevillanas que nacieron con este proyecto: La Luisiana, Cañada Rosal y El Campillo. No conozco personalmente al señor Fílter, pero a través de su libro puedo acceder a datos desconocidos por mí y por muchos andaluces sobre las peripecias de aquellos bávaros, renanos, flamencos, franceses o italianos que vinieron en busca de una tierra de promisión. Muchos murieron en la empresa y otros quedaron para enriquecer el patrimonio étnico de nuestra tierra. Si el lector se toma la molestia, aún puede encontrar en estas localidades apellidos como Hans, Fílter, Duvisón, Bacter, Hebles, Rúger, Pigner, Delis, Ancio… como reliquia de aquellos que vinieron en busca del “paraíso del sur”

Me entero a través del libro del señor Fílter que el autor es Cronista Oficial de su pueblo, Cañada Rosal. Que se celebran congresos sobre la colonización que Carlos III encargó a Pablo de Olavide. Que hay incluso una Asociación dedicada a estudiar y difundir la materia…

Por este libro y por otros trabajos que a menudo caen en mis manos  me veo en la necesidad de rendir homenaje a esos entrañables cronistas e investigadores locales. A esos gigantes defensores de la historia, las costumbres y el patrimonio de nuestros pueblos. A esos que, en la más absoluta soledad y con penuria de medios se desviven por rescatar documentos, reunir datos y confirmar suposiciones. Esos que, en un doloroso anonimato, aportan las piezas del mosaico que constituyen, al final la historia teselada de un pueblo, de una nación o de la humanidad.

A esos gigantes del espíritu que agotan su tiempo o su esfuerzo en los archivos municipales, parroquiales o nacionales, o en los desvanes de sus casas, dejándose las pestañas, el tiempo y las ilusiones en la búsqueda de un dato, un documento o una referencia. Acumulando y ordenando información que piensan que algún día podrá ser útil a otros, verlo publicado en un libro o quizás para que en la escuela del pueblo a algún maestr@ se le ocurra enseñar a los niños su historia más cercana, la historia de su pueblo y de su gente.

Otros, como el señor Fílter, tienen la fortuna, o quizás la perseverancia necesaria para ver publicados sus trabajos. Quizás no tengan el eco social que ellos sueñan. Pero el fruto de su trabajo queda impreso y espero que algún día se valore en lo que se merece.

Yo, a estos entrañables cronistas e investigadores de los pueblos hoy les rindo mi particular homenaje. Hoy desde estas líneas. Y a lo largo del año, de la forma que a ellos sé que más les ilusiona: los leo.” (Extracto del artículo de Ezequiel Mozo Vargas)

DISFRUTA DE LA CULTURA. DISFRUTA DE LO NUESTRO Y QUEDATE EN CASA

En estos días de confinamiento en casa la lectura es uno de los mejores recursos para pasar el tiempo, desconectar y disfrutar de lo que nos llena y reconforta.

ASCIL te ofrece la oportunidad de acercarte a la historia y el patrimonio de la provincia a través de las Actas de las Jornadas que cada año organiza.

En su web www.ascil.es las tienes y puedes descargartelas.

Disfruta de la Cultura. Disfruta de lo nuestro y QUEDATE EN CASA.

 

ESCRIBANÍA DE GUERRA: LOS LITIGIOS DEL MUNDO MILITAR SEVILLANO

El Archivo Histórico Provincial de Sevilla ha puesto a disposición de los estudiosos sus fondos de la Escribanía de Guerra, unos tribunales que entendían de todas las causas penales y civiles en las que estuviese implicado un militar. Esta jurisdicción especial se implantó a comienzos del siglo XVIII y fue  suprimida en 1875. La consulta de los fondos desvela interesantes aspectos sobre los negocios que se celebraban en Sevilla en los siglos XVIII y XIX, la muerte de soldados en Ultramar o las epidemias que sufrió la ciudad.

Al igual que la Escribanía de Marina, estos 400 legajos permanecieron en el Archivo de Protocolos de Sevilla sin realizar ninguna actuación sobre ellos hasta que llegaron al Archivo Histórico Provincial en julio de 1990.

Alfareros, circos ecuestres y otros oficios

Lo primero que sorprende son los oficios que existían en Sevilla: De 1759 data un pleito en el que el “capataz de las bestias que sirven en las obras de la nueva fábrica de tabacos” reclama a Fernando Gutiérrez, soldado agregado al cuerpo de inválidos y encargado de la “guardería de los borricos”, por el valor de dos animales que faltaron.

Amparo Alonso trabaja sobre un antiguo legajo en su despacho

La Escribanía de Guerra conserva un legajo de 1738 en el que Pablo Guerrero, capitán del regimiento de infantería de León y comisionado para la compra de género para uniformes, demanda a un tal Felipe de la Barrera, vecino de Sevilla, por “incumplimiento de un contrato para fabricar galones de plata para 80 chupas y sombreros”. Y de 1859 data una reclamación de un sastre vecino de Sevilla contra Angelo Baldini, actor de la compañía del Circo Ecuestre, para el cobro de una deuda.

Tal vez consecuencia de la Guerra de la Independencia sea la demanda en 1814 de un sargento retirado llamado Francisco Puyol “para que se le reconozca como dueño de la fonda de su padre y se expulse de la misma al cocinero francés André Colinet”.

Ya entonces los alfareros debían ser un sector potente: En 1827 Juan Espinosa, “fabricante de loza en el barrio de Triana”, pleiteó contra un cirujano del ejército para cobrar varias partidas de loza y en 1855 se abrió el concurso de acreedores de José Camilo de Angelo, propietario de una “fábrica de azulejos y losetas” en la calle Alfarería.

Jorge Cisneros, dueño de una fábrica de loza en la calle Tintes, entabló un pleito en 1814 contra un farmacéutico del hospital militar que le había dejado a deber “200 botes blancos para su botica”.

En 1777 se registró la demanda de dos súbditos franceses contra Diego de San Román, vecino de Sevilla, por la disolución y liquidación de cuentas de la empresa que entre los tres habían formado para fabricar cola, y fue en 1794 cuando Enrique Francisco de Araujo, administrador de la fábrica de suelas denominada Los Portugueses, reclamó contra un sargento que le debía 32 cueros curtidos.

El presbítero administrador de la casa hospicio de los Niños Toribios reclamó en 1823 al teniente Manuel Rosendo los réditos de un reñidero de gallos y de 1818 data la demanda de María Reales contra un “sargento retirado y maestro cerrajero con fragua en la calle Feria” para el cobro de una obra que le hizo su difunto marido.

Resulta curiosa la cantidad de reclamaciones del mundo del espectáculo: en 1850 Santiago Morera y Antonio Aguilar exigieron la “devolución de algunas prendas y objetos de ópera que arrendaron para su uso en el teatro de Córdoba”, en 1852 el esposo de Rachele de Bernardi, primadonna contralto del teatro San Fernando, reclamó a la empresa lírica el sueldo que le debía y en 1864 Luis Monnier, Carlos Ladof, Eugenio Perrin y otros artistas circenses pleitearon para el pago de unos reales pendientes.

Inquilinos peligrosos

El incivismo no parece exclusivo de nuestros días: ya en 1834 María del Carmen Linares, vecina de Sevilla, denunció al inquilino de una casa de su propiedad, que para más señas era maestro herrador del cuerpo de artillería, para que “quite la fragua que tiene en su habitación y la caballería de la puerta, por el riesgo que supone para todo el vecindario”.

En el año 1730, Juan Solano, maestro fundidor de la Real Fundición de Artillería, se querelló contra un vecino para que “no le inquiete en el goce y posesión de una haza de tierra en la Vega de Triana”.

En 1833 se abrieron unas diligencias a instancias de Josefa de la Cruz Rivero contra Antonio María Tellechea, vice cónsul francés, para que el diplomático “saque las gallinas del huerto” de la señora.

De 1818 data el litigio de José de Cubas, propietario de una casa en la calle Ancha de San Martín, para que un  sargento de la compañía de inválidos “deje libres las habitaciones de dicha casa”.

La compraventa de esclavos y los fallecidos en Ultramar

La esclavitud se abolió en España en 1880 y hasta entonces los esclavos estuvieron conceptuados como mercancía. La Escribanía de Guerra conserva una demanda de 1729 de Josefa Bazán, esposa de “Pedro Balbuena, ausente en Indias”, contra Francisco de Garay “para que le devuelva una esclava que le pertenece”.

En 1818 fue un ciudadano de Marruecos quien demandó a un compatriota para que le pagase 2.000 reales que le prestó o “a cambio le deje vender su esclavo negro”.

En el capítulo de herencias y testamentos, existen muchos procedimientos por militares fallecidos abintestato en Filipinas, en América, en Puerto Rico o durante el trayecto hacia puertos españoles en fragatas como la Hispano Filipina, Colón, Santa Justa Católica, Isabel II, Bella Gallega o Ninfa.

Un procedimiento de 1816 intentaba aclarar la herencia de un teniente coronel llamado Francisco Machado, “muerto en combate contra los corsarios” en la fragata mercante Juan Bautista.

Existen legajos realmente exóticos como el inventario de bienes (1756) de “Vicente Carballo, gobernador de las provincias de Metepec y Sinacantepec”.

Hijos naturales, matrimoniales y adulterinos

Se conservan muchos expedientes para el reconocimiento de hijos, cumplimiento de promesas de matrimonio y para el pago de dotes, alimentos y “legítimas”: En 1833 María de la Salud Ruiz, vecina de Sevilla, demandó a un sargento del regimiento de Saboya para que reconociese a su hija y en 1842 José y Josefa Filet pidieron ser reconocidos como hijos de un sargento de infantería de Hivernia (Irlanda) muerto en campaña.

En 1841 fue Prudencia Martínez quien demandó a Juan Gómez Verdugo, obrero de artillería, para “el reconocimiento de sus hijos naturales y otros matrimoniales”.

También hubo reclamaciones en sentido contrario: en 1858 Juan Eloy de Góngora, comandante de infantería, la presentó contra su esposa Rosalía Rodríguez para que “se declaren adulterinos ciertos hijos de esta y que se les borre el apellido de Góngora”.

Manuela Bernad,  abadesa del convento de Nuestra Señora del Socorro de Sevilla, reclamó en 1835 a su hermano,  el brigadier Ramón Bernad, una pensión de alimentos.

La Escribanía de Guerra conserva una petición de 1826 de José Antonio Forte para que su mujer María del Carmen Fernández sea ingresada en la Casa de los Inocentes de Sevilla “por estar demente”.

Resulta ilustrativo como se designaba a las mujeres: en 1715 María de Mendoza, “de estado doncella”, reclamó la posesión de unos pinares en la villa de Hinojos y en 1784 Bernarda De Pro, “religiosa profesa de velo negro de Nuestra Señora de la Candelaria”, y María Dolores Rosalía, “de estado honesto”, actuaron contra la testamentaria de Angel de Murga para el cobro de una cantidad.

No faltaba la preocupación por el maltrato infantil: en 1818 Pedro Benito Fernández, tutor de un menor llamado Francisco Valladares, denunció a un sargento primero de milicias “por los malos tratos infligidos al menor, manipulación de bienes y castigarlo ingresándolo en la Casa de los Toribio, el hospicio para niños de la calle.

SERVICIO DE ARCHIVO Y PUBLICACIONES DE LA DIPUTACIÓN DE SEVILLA

Durante estos días de reclusión en nuestros hogares que impone el COVID-19, puede resultar una buena idea visitar a distancia y virtualmente bibliotecas y archivos a la búsqueda de ejemplares desconocidos e interesantes. Una aventura, la de ampliar el conocimiento sobre el pasado lejano o reciente de nuestra provincia, en la que el Servicio de Archivo y Publicaciones de la Diputación de Sevilla puede convertirse en inesperada fuente de placeres bibliográficos para curiosos e investigadores.
Les proponemos una visita a nuestro portal web donde pueden consultar información sobre nuestro Archivo, los archivos municipales de la provincia y sobre las publicaciones que editamos. Esperamos que sea de su interés y contribuya a aliviar el tiempo de encierro en nuestras casas.

EL CAMPO DE EXTERMINIO DE LAS ARENAS Y A LA FOSA COMÚN DEL CEMENTERIO VIEJO DE LA ALGABA OBJETO DE LA JORNADA DE MEMORIAHISTÓRICA Y DEMOCRÁTICA CELEBRADA EN LA ALGABA

Con la asistencia de Alcaldes y concejales de Ayuntamientos de localidades en las que nacieron algunas de las 144 víctimas mortales del campo de exterminio de Las Arenas (La Algaba), fallecidos hace ya 79 años; la presencia de Encarnación Aguilera Tirado, nieta de José Tirado Carranza, fallecido el 23-07-1942, y el compromiso de la Asociación Comarcal Pro-Memoria Democrática de impulsar la reanudación de los trabajos para la exhumación completa de la fosa.

El pasado viernes, día 6 de marzo, en el Centro Cultural Pintor Fausto Velázquez de La Algaba se celebró una Jornada de Memoria Histórica y Democrática organizada por la Asociación Comarcal Pro Memoria Democrática Vega Media del Guadalquivir en colaboración con el Ayuntamiento de la localidad, dedicada al campo de exterminio de Las Arenas y a la fosa común del cemeterio viejo de La Algaba.

Tras el saludo del alcalde de La Algaba, Diego Manuel Agüera Piñero,y de la presidenta de la Asociación organizadora, Francisca Bejarano Albalá, la doctora María Victoria Fernández Luceño, catedrática de Geografía e Historia en la Universidad de Sevilla, expuso con absoluta claridad la realidad vivida por los mendigos reincidentes de la ciudad de Sevilla (en realidad presos políticos, como ella denunció) en el campo de exterminio de Las Arenas, abierto entre los años 1941 y 1942, y donde fallecieron, debido al hacinamiento, las pésimas condiciones higiénicas , la insuficiente alimentación y sometidos a trabajos como esclavos, 144 reclusos, en el primer año de su funcionamiento, de un total de 278. Sus restos reposan en una fosa del cementerio viejo de la localidad. Pasaron hambre y padecieron todo tipo de enfermedades, y aún esperan ser desenterrados para que  reciban la sepultura que, con la dignidad, merecen y para que su sacrificio por la libertrad no caiga en el olvido.

En sus intervenciones, el arqueólogo Juan Luis Castro Fernández, describió los primeros trabajos en la fosa del cementerio viejo de La Algaba, paralizados desde enero de 2015, manifestando la necesidad de continuar y completar la exhumación, exigiéndoselo a las autoridades competentes en esta materia, y el abogado y profesor de la Universidad de Sevilla, Pablo Gutiérrez Vega, expuso la realidad jurídica es-pañola, sus dificultades y posibles vías legales para hacer promover la la verdad y justicia en este caso.

Las autoridades locales presentes en el acto: alcaldes de Huesca, Luis Felipe Serrate: de Bormujos,  Francisco M. Molina Haro, y de Nerva, Antonio Ayala Oporto; alcaldesa de Valencia del Ventoso (Badajoz), María Concepción López López; Teniente de alcalde de Palma del Río, Auria María Expósito Venegas (Córdoba); Concejala-delegada de Memoria Histórica del Ayuntamiento de Utrera, Isabel María Lara; representante del Ayuntamientos de Jerez de la F., Manuel Serón Jaén; una representante del de Lebrija, y el historiador Rodolfo Recio Moya, en representación del alcalde de Fuenteheridos (Huelva), manifestaron en sus intervenciones su total apoyo a la reanudación de los trabajos de exhumación del cementerio donde están enterrados los cuerpos de las 144 víctimas, a la vez que explicaron su compromiso y las actividades que – en sus respectivos municipios – están realizando para recuperar la memoria de todas las víctimas de la represión franquista durante toda la Dictadura, de acuerdo con la legislaciones general y autonómicas.

Otros muchos alcaldes y alcaldesas que no han podido asistir por razones de agenda o compromisos anteriores adquiridos, han manifestado su apoyo y compromiso en cuántas actividades realicemos para la completa exhumación de esta fosa, solicitando ser informados. Así lo han hecho, por ejemplo, las alcaldesas de Barcelona, Ciudad Real, Valdepeñas o Valverde del Camino, y los alcaldes de Vigo, de Málaga, Iznajar, Antequera o Andújar. También excusó su presencia el Alcalde de Madrid.

Al final de la Jornada, a modo de conclusiones, la Asociación Comarcal Pro Memoria Democrática Vega Media del Guadalquivir quiso manifestar su determinación para llevar a cabo cuantas acciones sean necesarias para conseguir la reanudación de los trabajos que completen definitivamente la explora-ción, excavación y exhumación de la fosa del cementerio viejo de La Algaba. Para ello, junto con el Ayuntamiento de La Algaba, lo solicitará a la Junta de Andalucía, tras mantener una reunión con  con la Consejera de Cultura, competente en Memoria Democrática, o al Gobierno central, a la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, si la vía anterior no diera resultados positivos. Asi mismo, recurrirá a la Diputación Provincial de Sevilla, a la vez que, de forma paralela a las vías de trabajo anteriores, se impulsará el estudio y viabilidad de todas las vías jurídicas  y judiciales, sin descartar la querella por la violación de los Derechos Humanos de las víctimas del campo de exterminio de Las Arenas y contra sus promotores. De todas las acciones que se lleven a cabo  y de los logros o fracasos que se tenga, se informará puntualmente a todos las autoridades municipales presentes en el acto y a todas aquellas que se han excusado por diferentes razones.

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