NUEVA IMAGEN DE SANTIAGO PARA LA LOCALIDAD DE LOS CORRALES

Nueva de Imagen de Santiago a caballo en Los Corrales (SEVILLA).

El día 19 de mayo a las 18,00 saldrá la imagen de Santiago hacia la ermita de la Virgen del Buensuceso para continuar después hasta la iglesia Santiago Apóstol ira acompañado por la Agrupación Musical Virgen del Buensuceso infantil.

PRESENTACIÓN EN EL CÍRCULO MERCANTIL E INDUSTRIAL DE SEVILLA DEL DOCUMENTAL SOBRE LA VIDA DEL CONDE-DUQUE DE OLIVARES

La tarde del lunes 13 de mayo ha sido el momento elegido para la presentación oficial del Documental «El Conde-Duque de Olivares, el hombre más poderoso de su tiempo», financiado por el Ayuntamiento de Olivares, y dirigido por el periodista sevillano Paco Robles.
El acto se ha realizado en la sede del Círculo Mercantil e Industrial de Sevilla, en la calle Sierpes, ante la presencia de medios de comunicación y numerosas personas y asociaciones de Olivares.
Agradecer al Círculo Mercantil e Industrial de Sevilla la deferencia por organizar dicho acto en su maravilloso patio, y a la representación del pueblo de Olivares en el mismo.
Este documental es un magnífico producto audiovisual que describe la vida de D. Gaspar de Guzmán, Conde-Duque de Olivares, y su época.
El próximo viernes 17 será proyectado en su totalidad en el Ayuntamiento de Olivares, dentro de la programación cultural de la XVII Edición del Mercado Barroco de Olivares.

 

PRESENTACIÓN DEL LIBRO «CUMPLIR TREINTA AÑOS EN LOS AÑOS TREINTA» DE CARMEN ESTRADA

El próximo martes 14 de mayo tendrá lugar la presentación  del libro «Cumplir treinta años en los años treinta». De Carmen Estrada Cerquera.
La autora estará acompañada del historiador José María García Márquez.

Atenderán la venta de libros nuestros amigos libreros de la Librería Quilombo

http://quilombo-libros.com

El acto tendrá lugar en el Palacio de los marqueses de la Algaba, Plaza Calderón de la Barca, s/n. 41003 Sevilla
Hora: 19:30h


https://www.aconcagualibros.net/news/cumplir-30-en-los-30/


AUTORA Y SINOPSIS

José Estrada Parra, dirigente del socialismo sevillano en la época de la República y teniente de alcalde durante el corto mandato del Frente Popular en el Ayuntamiento de Sevilla, consiguió escapar a la masacre de cargos públicos y militantes de partidos políticos que tuvo lugar en la ciudad en el verano de 1936. Las peripecias de su huida, su paso por la Lisboa colaboracionista y por el París que hacía los últimos preparativos para la gran exposición de 1937, su actuación al regresar a la zona republicana durante la guerra y las circunstancias que permitieron su supervivencia tras el consejo de guerra aparecen como relatos en boca de distintos personajes reales o ficticios. La narración se basa en abundantes fuentes documentales, en testimonios de personas entrevistadas y en el relato familiar.

El título rinde homenaje a la generación que nació en los comienzos del siglo XX, a los protagonistas involuntarios de una guerra  –‒algunos incluso de dos–‒ que les llegó en el momento crucial del inicio de la madurez y que, si no acabó con sus vidas, hizo que estas transcurrieran por derroteros muy distintos de los que habían imaginado.

Carmen Estrada Cerquera estudió medicina en Sevilla y ha sido profesora de fisiología e investigadora en neurociencias en Madrid, Los Ángeles y Cádiz. Desde que se jubiló se ha dedicado al estudio del griego clásico, siendo autora junto con Miguel Brieva de La Odisea Ilustrada (Ed. Malpaso, 2019). En 2007, en una conferencia del investigador en historia José María García Márquez, vio una foto de su padre en el campo de concentración de la Corchuela, que le reveló a un personaje que desconocía por completo. A partir de ese momento comenzó a investigar en archivos y hemerotecas y a recoger testimonios hasta reconstruir la historia que presenta en este libro.

III CONGRESO INTERNACIONAL DE HISTORIA DE LA SERRANÍA DE RONDA. DEL ANTIGUO RÉGIMEN HASTA NUESTROS DÍAS (SIGLOS XVII-XX)

Del 14 al 17 de noviembre de 2019 se celebrará el III Congreso Internacional de Historia de la Serranía de Ronda. Del Antiguo Régimen hasta nuestros días (siglos XVII-XX), organizado por el Instituto de Estudios de Ronda y La Serranía y la Real Maestranza de Caballería de Ronda. La comisión académica constituida para la organización del mismo está presidida por Sergio Ramírez González, profesor de Historia del Arte de la Universidad de Málaga.

El Congreso tendrá como sede el Salón de Grados de la Real Maestranza de Caballería de Ronda (C/ Virgen de la Paz, n.º 15, Ronda, Málaga), lugar donde se desarrollarán las ponencias y comunicaciones, así como todos los actos y actividades relacionados con el Congreso.

Este tercer encuentro, dentro del ciclo congresual programado, está dedicado a dos épocas decisivas en su conjunto para la configuración actual de la ciudad de Ronda y su Serranía. Un período que tiene como hito fundamental la expansión urbana de la población hacia el otro lado del abismo, desbordando su antiguo emplazamiento medieval y moderno, gracias fundamentalmente, a la construcción de su monumento más emblemático y afamado, el Puente Nuevo, erigido para salvar el increíble precipicio labrado por la naturaleza. Esta infraestructura se constituirá, no sólo en el nexo de unión físico entre la antigua ciudad y la moderna urbe que surgirá y crecerá en la otra “orilla” del Tajo, sino también en un auténtico puente entre la Edad Moderna y la Edad Contemporánea.

Como en el anterior Congreso, se desarrollarán diversas ponencias, a cargo de especialistas en la materia, procedentes del ámbito académico o investigadores independientes, a nivel nacional e internacional, que establecerán un marco general para entender los distintos momentos de esta etapa histórica de la Serranía de Ronda.

Asimismo, la participación estará abierta a todos aquellos investigadores que quieran presentar sus trabajos a través de comunicaciones, que serán incluidas tras su exposición en una monografía, junto a las ponencias marco.

Durante el Congreso se presentará la publicación monográfica donde se recogen los textos de las ponencias y comunicaciones presentadas en el anterior, así como un nuevo número de la revista Takurunna: Anuario de Estudios sobre Ronda y La Serranía.

Esperamos, como en la anterior edición, reunir un nutrido grupo de investigadores, locales y foráneos, y público en general en torno a este importante Congreso, que ha de servir como punto de encuentro y debate acerca de uno de los períodos más interesantes e importantes de nuestra historia.

MÁS INFORMACIÓN

ARTÍCULO DE LA PERIODISTA TRINIDAD PERDIGUERO HOY EN DIARIO DE SEVILLA SOBRE LOS HISTORIADORES LOCALES

El domingo coincidieron en Diario de Sevilla una entrevista de Luis Sánchez-Moliní a Julio Mayo -el archivero de Los Palacios que recompuso los legajos tras el fuego en el Ayuntamiento en 2013- y la noticia del incendio en la Hacienda de Ibarburu, en Dos Hermanas. En este último caso, no sirvieron las advertencias que Fernando Bejines, también historiador palaciego, había hecho junto a otros sobre el abandono y el expolio en el inmueble, del XVIII, símbolo del esplendor que alcanzó la economía rural de la zona con las exportaciones de vino, aceite y aguardientes a las Indias.

Las informaciones me hicieron reparar en el papel de los investigadores locales, de la Historia de los municipios, que suele pasar desapercibido en una provincia en la que la potencia en ese sentido de la capital acapara el afán de los primeros espadas de las universidades y las publicaciones, aunque son los que han logrado a veces salvar de las cenizas del olvido a esa otra Sevilla que son sus pueblos, una realidad que va más allá de un eslogan afortunado.

Conocí a Julio Mayo en una nave, tras el incendio, entre documentos clasificados en cajas de fruta para que se airearan, con voluntarios y una implicación que sobrepasaba su condición de funcionario. Acudí a él después para que me hablara de la historia de Utrera y los gitanos, vinculada a la ruta de las Indias. Más recientemente, he podido conocer a Gerardo García, que me relataba con pasión el contenido de documentos que ha examinado durante 20 años de investigación en el potente Archivo de Protocolos Notariales de Écija, con Marina Martín, otra archivera municipal, que han recogido en el libro Écija Artística: Colección Documental, siglos XVI y XVII.

Otro ejemplo reciente de ese compromiso con la memoria de lo más cercano es la Plataforma para la Conservación y Digitalización del Archivo de la Parroquia de Nuestra Señora de la Oliva, en Lebrija, que se remonta a 1509. Han hecho un crowdfunding para sufragar los trabajos. Es ahí donde se ha certificado que uno de los últimos de Filipinas, Miguel Pérez Leal, era vecino de Lebrija, que le ha dedicado una calle.

Se podría citar a muchas personas, como Virginio Carvajal Japón, al que no conocí, pero ya se sabe hasta dónde llevó la curiosidad por su apellido, en un municipio que terminó visitando el hoy emperador Naruhito. Y, también, a José Antonio Fílter, fundador hace 16 años de la Asociación Provincial Sevillana de Cronistas e Investigadores Locales, con 150 integrantes de 70 municipios, que hallan en ese foro un lugar de intercambio y apoyo a su trabajo. Acudo en ocasiones a este cronista de Cañada Rosal, experto en las Nuevas Poblaciones, si tengo que poner en contexto aspectos del pasado de los pueblos pequeños que se convierten en noticia, para que me remita a alguien que los haya estudiado. Siempre encuentro respuestas. Ahora, Fílter me cuenta que la asociación va a crear un premio para trabajos de fin de grado y tesis sobre Historia y Patrimonio de los municipios, para alentarlos, publicarlos y darles difusión. Bravo por ellos y por tantos otros.

Fuente: https://www.diariodesevilla.es/opinion/articulos/Historiadores-locales_0_1352864809.html

“LAS LEYENDAS LE HAN HECHO MUCHO DAÑO A LA HISTORIA DE SEVILLA”

Por una casualidad quedamos con Julio Mayo (Sevilla, 1974) debajo del arco de la Macarena, pero no hay sitio mejor para iniciar la entrevista a un archivero e historiador que ha dedicado gran parte de sus desvelos al estudio de la historia del fenómeno devocional mariano, una pieza fundamental para comprender la historia de la mentalidad de los andaluces. Es Julio Mayo una persona que reivindica con orgullo su condición de historiador local, forjada en los archivos en busca de documentos en los que encontrar los datos precisos con los que demostrar una hipótesis histórica. A su vocación la califica de “veneno”: “hay un momento en el no vives para otra cosa y dedicas a la investigación todo tu tiempo y tus recursos”, asegura el que actualmente es el archivero municipal de Los Palacios y Villafranca”. La obra de este historiador se encuentra desperdigada en casi mil artículos publicados en revistas y obras colectivas. Además de sus trabajos sobre Consolación de Utrera (encontró el documento que desvelaba el donante de la joya del barco que porta la imagen) o el Rocío, también ha dedicado parte de sus desvelos al paso de Cervantes por Utrera y su familia inglesa de Sanlúcar de Barrameda o a algunos aspectos de la biografía de Murillo. El momento más duro de su vida fue cuando, en 2013, se declaró un incendio en el archivo de Los Palacios y Villafranca. Afortunadamente, se salvó la documentación más valiosa.

–Su pasión por los archivos y la historia local no se improvisa. ¿De dónde viene?

–Debo mi vocación, afición y gran pasión por la historia local a mi abuelo Francisco Mayo, quien me inculcó estos valores desde muy niño. Él era un tabernero de Los Palacios, sin estudios, que escribía todos los días en unos diarios lo acontecido en el pueblo. Jugando, me enseñó de una forma muy didáctica a denominar con un nombre cada uno de los años históricos más representativos. Así aprendí y memoricé que El año del Lagarto fue 1905 y se llamó así en memoria de la pertinaz sequía que se padeció; que el Año del Tío Lanas fue el de 1912 porque vino muchos días a mi villa natal un panadero desde Coria del Río, en barca, con pelos y barbas, para traer el pan a causa a la incomunicación que provocaron las grandes inundaciones de aquel año; el Año de la Luz, que se le denominó así al de 1910 porque es la llegada de la luz eléctrica a Los Palacios, etc.

–Usted es un historiador forjado en la brega de los archivos, de los que no paran hasta encontrar el documento que busca.

– Historiador no es el que lee o estudia historia en los libros, sino el que hace una labor de reconstrucción de un acontecimiento o una etapa histórica a partir de unas fuentes documentales, mediante el uso de una metodología. En Sevilla tenemos un altísimo nivel, con investigadores que nos forjamos en los pasillos de la Facultad, hablando entre nosotros. Tenemos la suerte de que Sevilla es una de las provincias que mayor patrimonio documental atesora. Ahí está, por ejemplo, Utrera, que tenía 8 notarios en el siglo XVI… Eso es una cantidad brutal de documentos que todavía no ha visto nadie.

– Dígame un documento que haya encontrado y que le llene de satisfacción.

–Uno sobre la donación de la joya de oro más preciada que hoy se conserva de la Carrera de Indias, que es el barquito de la Virgen de Consolación de Utrera. Esta imagen, que fue la que me hizo a mí historiador, es el fenómeno devocional y mariano por antonomasia del Siglo de Oro en Andalucía.

–Cuéntenos más…

–Este documento nos indica que Consolación era una advocación americanista y revela la identidad del donante del barquito: Rodrigo de Salinas, un factor de Pedro de Morga, que lo legó al convento de frailes Mínimos de Consolación en 1579. Es una pieza excepcional de la joyística española.

Se ha querido establecer una división artificial entre un Murillo civil y el religioso, algo que es falso

–Utrera y América, buena combinación.

–Utrera siempre estuvo vinculada a la Carrera de Indias, ya que formaba parte del camino terrestre alternativo al río Guadalquivir para embarcarse en Sanlúcar de Barrameda, que era, como dijo Antonio García Baquero, un antepuerto de Sevilla.

–¿Algún documento estrella más?

–También he realizado contribuciones documentales importantes sobre la biografía de Cervantes, a quien le he documentado una familia de ascendencia inglesa.

–¿Inglesa?

–Rastreando la labor de Cervantes en Utrera como aprovisionador de la Armada Invencible, me topé en un documento con un tal Juan Titón de Cervantes. Por un momento pensé que era el mismo escritor, como era tan juguetón… Pero corresponde a un primo suyo de Sanlúcar de Barrameda de origen inglés y cuyo apellido original es Tintam. Así se comprende lo bien que recrea Cervantes el puerto de Londres en La española inglesa, donde nunca estuvo.

–La Sevilla inglesa, una desconocida.

–La Feria de Abril tiene un claro perfume victoriano… En el Siglo XVI había en Sevilla jesuitas que hablaban perfectamente inglés y tenían una buena biblioteca en este idioma.

–Precisamente, el jesuita inglés Robert Parsons fundó el llamado Colegio de los Ingleses en Sevilla para la formación superior de los católicos de ese reino.

–Los vínculos fueron muchísimos. El mercado londinense era clave en las mercancías que llegaban a los puertos de Sevilla y Lisboa.

–Dígame algún tópico sobre la historia de Sevilla que sea falso.

–Es de broma que se diga que el nombre de Triana viene de Trajano, y el de la Macarena de Macarius. En general las leyendas le han hecho mucho daño a la historia de Sevilla.

Ya quisiera Sevilla tener el grado de unidad y cohesión social de muchos de los pueblos de la provincia

–¿Qué le ha parecido el año Murillo?

–Valoro la contribución que este tipo de efemérides conmemorativas otorgan al reconocimiento de un personaje muy popular en Sevilla, pese a su origen culto. Mi lamento es que se ha querido establecer una división artificial entre un Murillo civil y el religioso. Esto es contrario a su personalidad y al contexto histórico del Siglo de Oro.

–Sobre la pretendida casa de Murillo usted ha hecho aportaciones importantes.

–Un ejemplo de la nula importancia que las instituciones públicas prestan al esclarecimiento documental de la vida y obra del personaje lo representa el escaso interés mostrado por corregir la ubicación exacta de la casa donde vivió sus últimos días Bartolomé Esteban Murillo. Ésta no se corresponde con la que actualmente es propiedad de la Junta, en la calle Santa Teresa, sino que tuvo que estar en la actual plaza de Santa Cruz, más o menos donde está Los Gallos.

–En general, los sevillanos desconocen la rica historia de su provincia. Aprendamos algo. ¿De dónde viene el nombre de su pueblo, Los Palacios?

–Tradicionalmente se ha dicho que hace alusión a unos palacios edificados en la Edad Media, en la Atalayuela del Huelamo, dedicados a almacenar piezas de caza de volatería. Pero el origen pudo deberse también a la asimilación del nombre de la heredad con el del cargo que ostentaba su propietario, que curiosamente era el alcaide de los palacios del Real Alcázar de Sevilla, don Gonzalo Núñez de Medina, durante el reinado de Pedro I de Castilla.

–Uno de los peores momentos de su vida tuvo que ser el incendio del archivo municipal de Los Palacios. ¿Qué aprendió de aquel drama?

–Que todas las medidas que se adopten son pocas. Además, he aprendido a valorar más la utilidad y el servicio público de mi profesión…. Aquello fue como si me arrancasen las entrañas.

–Pese al fuego se consiguieron salvar piezas de gran valor históricos, como el Libro del Becerro.

–Este libro agrupa una serie de documentos municipales, datados en el siglo XVII, que están relacionados con la posesión territorial, de gran importancia para entender la formación del término. Su nombre hace referencia al tipo de piel con el que está cubierto. Es muy común encontrar también Libros del Becerro en los archivos municipales de otros pueblos y ciudades, así como en un gran número de iglesias. El de Villafranca de la Marisma tiene una mayor antigüedad, por ejemplo, que la fecha de fundación de los Estados Unidos de América.

Los documentos han demostrado que fue un almonteño quien encontró la Virgen del Rocío

–Sigamos hablando de la historia de la provincia.

–Sevilla no se entiende sin sus pueblos. Ya quisiera la capital tener el grado de unidad y cohesión social que tienen muchos de ellos, que con independencia de ella, mantienen una identidad y personalidad propia. Muchos pueblos aventajan hoy a Sevilla en el desarrollo y organización de Jornadas sobre Historia local. ¿Quiénes son hoy los historiadores locales de Sevilla? ¿Puede decirme algún nombre de referencia? Porque los de la universidad no quieren ser historiadores locales, ni impartir la especialización de Historia local en sus facultades.

–Ya hemos hablado de Consolación de Utrera. En sus investigaciones usted ha prestado una especial atención a la religiosidad popular y a los fenómenos devocionales marianos.

–Esto suena hoy en día mal en la Universidad, pero quien no se acerque a estudiar la sociología de estas advocaciones religiosas no va a entender ni de gitanos, ni de barroco, ni de folklore,…

–Hablemos del Rocío, un acontecimiento sobre el que existen muchos tópicos pero cuya historia es muy desconocida.

–Durante mucho tiempo, se ha mirado al Rocío con una visión exclusivamente folclórica. En estos últimos años la hermandad Matriz ha hecho un gran esfuerzo por promover la investigación seria sobre el fenómeno devocional. Hemos tenido la oportunidad de encontrar un buen número de documentos que han ayudado también a esclarecer muchos asuntos que hasta el momento no estaban del todo resueltos. La Romería de Pentecostés se consolida en el siglo XVIII como una fiesta de encuentro y convivencia de pueblos comarcanos en la que va a entrar a participar en el siglo XIX la ciudad de Sevilla, a través de Triana. Sobre esta hermandad nos encontramos realizando un profundo trabajo de investigación que concluirá con la publicación del estudio. Hemos podido contribuir a desmitificar algunas leyendas como la de la aparición de la Virgen del Rocío, cuyo descubridor de la imagen estaba asociándose insistentemente a un pastor, o ganadero, ajeno a Almonte. La localización del manuscrito más antiguo sobre la leyenda ha ayudado a comprender que el hallazgo de la imagen lo protagonizó un almonteño. Otro documento, nos ha servido también para acreditar que, en el origen, Sanlúcar de Barrameda fue la filial del Rocío más antigua. En el siglo XVIII perdió su privilegiado número de orden por faltar varios años a la Romería de Pentecostés.

–Como hablábamos antes, la piedad popular es algo que siempre está presente cuando tratamos de nuestro pasado.

–Reivindico siempre la importancia que ha tenido la religiosidad popular en la unidad de los pueblos y defiendo el hecho religioso como una innegable realidad cultural. Hay un tema determinante: la contribución de las cofradías en la vertebración y organización social de la ciudad de Sevilla, todavía hoy.

–Tenemos una relación complicada con nuestro patrimonio histórico, que aún hoy en día sigue siendo víctima de numerosas agresiones.

–Profeso una gran admiración a la defensa patrimonial que dispensó mi paisano Joaquín Romero Murube, quien se enfrentó al poder establecido desde la prensa diaria sevillana, especialmente durante las décadas de 1940 a 1960, con el objeto de impedir el avance de la picota en aquellos años de desarrollismo. El patrimonio se emplea para reforzar nuestra identidad. La historia de una ciudad debería leerse y reconstruirse también a través de su patrimonio monumental sobreviviente. Nuestro lamento es que el pasado americano de Sevilla debería haber tenido una mayor presencia constructiva en el entramado urbano.

–¿No permanece la huella americana en la ciudad?

–Al margen de los edificios que formaron el conglomerado institucional de la Carrera de Indias, cuesta mucho trabajo definir el mapa urbano de los personajes que integraron el día a día de aquella sociedad económica tan pujante (mercaderes, cargadores, corredores, banqueros, marinos, comerciantes, almaceneros, carpinteros, artesanos, imagineros, pintores, etc.). Solo el nombre de muchas calles del centro urbano son testigos de aquel pasado deslumbrante porque casi todos los edificios vinculados con aquellos personajes y oficios desaparecieron para siempre. Una carencia importante en el desarrollo de la protección de espacios dentro de los planes urbanísticos es la ausencia manifiesta dentro de los equipos redactores ya no de historiadores, sino de investigadores que puedan ayudar a afinar una correcta materialización de esos planes.

Fuente: https://www.diariodesevilla.es/rastrodelafama/Julio-Mayo-Archivos-Utrera-Hiistoria_0_1351665152.html