En el marco del I Congreso Nacional de Hermandades de la Resurrección, el historiador Carlos J. Romero Mensaque (UNED Sevilla) ha presentado una exhaustiva investigación sobre la realidad de las cofradías de la Pascua en la Baja Extremadura. Su trabajo destaca por el rescate de la memoria oral ante la escasez de fondos documentales en la región.
Un fenómeno en crecimiento y renovación
Según expone Romero Mensaque, aunque históricamente la celebración de la Pascua recaía en manos de vecinos o hermandades de penitencia, actualmente se vive una proliferación de corporaciones dedicadas exclusivamente a la Resurrección. El estudio analiza detalladamente la situación en ocho localidades clave de la provincia de Badajoz:
- Badajoz capital: La hermandad actual nació en los años 80 de la mano de un grupo de jóvenes. Destaca por su reciente proyecto de un misterio completo de la Resurrección, obra de Israel Cornejo.
- Fuente de Cantos: Un caso singular donde la cofradía se gestó como una “aventura de niños” en 2002, hoy consolidada como una estructura histórica con un misterio de estilo sevillano (Noli me tangere).
- Jerez de los Caballeros: Posee una de las imágenes de mayor valor artístico, un Cristo Resucitado basado en un boceto del célebre Luis Ortega Bru, ejecutado finalmente por su hermano Augusto en 1984.
La ceremonia del “Encuentro”
El eje central de estas celebraciones en la zona es el “Encuentro” o la “liturgia de los abrazos”. Esta tradición presenta variantes locales llenas de colorismo:
- Fregenal de la Sierra: Se mantiene viva la coplilla popular “Que sí, que no, que resucitó el Señor”, entonada mientras las imágenes de la Magdalena y San Juan realizan “carreras” para anunciar la noticia a la Virgen.
- Ribera del Fresno: La tradición de los abrazos se realiza en tres tiempos, con los portadores poniéndose de rodillas entre una lluvia de cohetes.
- Bodonal de la Sierra: El encuentro en la plaza se acompaña del repique de campanas y el uso de cencerros por parte de los niños, recordando antiguas costumbres donde incluso se disparaban salvas con escopetas.
Desafíos para el historiador
Romero Mensaque subraya la importancia de los testimonios de personas de edad avanzada y eruditos locales para reconstruir esta historia. A pesar de contar con fuentes documentales valiosas como el Censo de Cofradías de 1770, el autor advierte sobre la “incuria de los tiempos” y la dispersión de libros de actas que dificultan el acceso a los antecedentes de esta “gran fiesta de la Resurrección”.
Esta ponencia no solo pone en valor el patrimonio artístico de la Baja Extremadura, sino que reivindica la Pascua como el colofón necesario e indisoluble de la Semana Santa en la tradición popular.





