A lo largo de la historia, Bartolomé Esteban Murillo (Sevilla, 1617-1682) ha sido considerado como el gran pintor de vírgenes y santos. Sus numerosas versiones de la Inmaculada Concepción constituyen todo un género conocido en todo el mundo y reproducido hasta la saciedad en objetos como calendarios, recordatorios o cajas de bombones. Fue de los pocos pintores que en vida y sin apenas moverse de su ciudad natal consiguió fama, gloria y mucho dinero. Sus composiciones religiosas pensadas para ilustrar la iglesia de la Contrarreforma forman parte hoy de las más importantes colecciones de Europa y América.
La Casa de la Provincia acoge la presentación del libro sobre la trayectoria de Antonio Miguel Bernal
La Diputación de Sevilla, en colaboración con la Editorial Universidad de Sevilla (EUS), presentará mañana jueves el libro Antonio-Miguel Bernal: escritos de historia económica. El evento tendrá lugar a las 19:30 horas en la emblemática Casa de la Provincia, situada...




