Hace 90 años: Muerte y Terror en los ocho pueblos de la Vega Media del Guadalquivir. 311 Víctimas de la Represión Militar-Fascista en Julio y Agosto de 1936

Ago 25, 2026

Ramón Barragán Reina

Entre los días 26 y 30 de julio de 1936, al ser ocupados militarmente los pueblos de la Vega del Guadalquivir, la alianza militar-terrateniente puso en marcha, sin perdida de tiempo, una represión violenta, brutal, despiadada, sistemática, premeditada y perfectamente organizada, con carácter piramidal, aplicando el Bando de Guerra dictado por Queipo de Llano el 18 de julio. Comenzaba para estos pueblos el episodio más dramático, trágico y sangriento de la lucha de clases en España, la Guerra Civil, que se saldó con la derrota total de la clase obrera, especialmente de los obreros del campo, y de todos aquellos que querían que España entrase en una época de libertad, progreso y modernidad.

El día 26 de julio la columna dirigida por los comandantes Rafael Corrales Romero y Francisco Buiza Fernández-Palacios, entró en La Algaba, que ya había sido controlada por la Guardia Civil. Allí procederán a la usurpación del poder local con la constitución de la Comisión Gestora del Ayuntamiento, que fue presidida por Nicolás Carranza Géniz. Pedro Clavijo Cabrera, Alcalde durante la República, fue condenado en 1939 a cadena perpetua, siendo trasladado a Talavera de la Reina para trabajar como esclavo de Franco. En los meses de julio y agosto de 1936, la represión militar-fascista alcanzó a 25 algabeños identificados (se conocen sus datos personales), de ellos, 1 asesinado en el mes de julio en Sevilla y 1 en el mes de agosto en la misma localidad, de ambos conocemos la fecha. Además, otros 23: 20 sin fecha (14 en Sevilla, 3 en Valencina, 1 en Niebla, 1 en La Rinconada y 1 en Guillena) y 3 sin fecha y sin lugar. Todos por la aplicación del Bando de Guerra (BG), asesinando en total a 40 algabeños, por lo que 15 lo fueron en  meses posteriores.

 nas horas más tarde llegaron a Alcalá del Río, que desde el día 25 de julio la localidad estaba ya controlada por la Guardia Civil, al haber huido dirigentes políticos y sindicales, junto a otros muchos vecinos. La C. Gestora municipal quedó preidida por José Velázquez Quiles. José González Delgado, alcalde socialista en 1936, sufrió prisión al terminar la guerra y fue desterrado, no pudiendo volver a Alcalá hasta 1948. En elmes de agostoentre el 3 y 29 fueron asesinados por BG un total 41 alcalareños identificados:  6 con fecha conocida (2 en Sevilla, 2 en Villaverde del Río, 1 en Alcalá del Río y 1 en la carretera de La Algaba, y 35 sin fecha y sin lugar (uno de ellos en Sevilla). En los meses posteriores otros 13 alcalareños serían asesinados por el mismo procedimiento. En total Alcalá del Río cuenta con 54 víctimas de la represión militar-fascista por BG.

Burguillos, a las 18 hora del día 26, fue ocupada militarmente por la columna de Ramón de Carranza Gómez, terrateniente de La Rinconada y Alcalde de Sevilla, nombrado por Queipo de Llano. Delante del Ayuntamiento, mientras una banda de musica recorría el pueblo, realizaron los tres primeros asesinatos, o sea, fueron “pasados por las armas”. Sus cuerpos cargados en un carro para ser enterrados en una fosa detrás del cementerio. Se constituyó en el Ayuntamiento la C. Gestora, siendo nombrando alcalde a Manuel Medina. Manuel Brenes Macedo, Alcalde en 1936, fue asesinado el 28 de diciembre en Sevilla, Pedro Brenes Cantón, alcalde en 1931, falleció en la Colonia Penitenciaria del Dueso (Cantabria) en enero de 1942, y Antonio Pérez Mayo, Alcalde en julio de 1936, estuvo preso hasta 1940. En total 4 burguilleros identificados fueron asesinados en julio por BG: 3 -ya reseñados- y 1 más el mismo día de la ocupación militar y en el mismo lugar. En meses posteriores a otros 7 burguilleros los asesinaron por el mismo procedimiento

Brenes fue controlado por la Guardia Civil el día 26 sin oposición con el apoyo de falangistas y derechistas locales. En reunión presidida por el sargento de la Guardia Civil Francisco Cuevas Rodríguez, se constituyó la C. Gestora, que quedó presidida por Antonio Martínez Durán. Manuel Gálvez Millán, alcalde en 1936, estuvo preso y trabajó como esclavo de Franco en el Canal de los Presos. En total 27 breneros identificados fueron asesinados por BG: 2 en agosto, en Brenes y en Villaverde del Río, y otros 25, de los que de 20 se desconoce fecha y lugar y de 5 solo el lugar: 4 en Sevilla y 1 en Sanlúcar la Mayor. En meses posteriores otros 13 breneros fueron asesinados por el mismo procedimiento. En total Brenes cuenta con 40 víctimas asesimadas por aplicación del del BG.

Villaverde del Río fue controlado por la Guardia Civil el mismo día 26, deteniendo en locales del Ayuntamiento a unos 16 vecinos, entre ellos al alcalde de la localidad, algunos concejales y  dirigentes sindicales. Un día después, procedieron a nombrar la C. Gestora, que quedó presidida por Manuel Lara Vargas, que sustituirá a Baldomero González, alcalde socialista de Villaverde, asesinado el 22 de agosto. El día 30 de julio pasó por el pueblo la columna militar de Gutiérrez Pérez que confirmó lo ya realizado. En total 18 villaverderos identificados fueron asesinados por BG: los 16 detenidos, el día 22 de agosto, fueron asesinados en las tapias del cementerio de Alcalá del Rio y otros 2 sin fecha ni lugar conocido. En los meses posteriores asesinaron por el mismo procedimiento a 2 villaverderos más , siendo 20 el total de villaverderos asesinados por aplicación del BG.

El día 27 de julio, La Rinconada fue ocupada por fuerzas militares al mando del capitán Pedro Castro Lasarte, aunque desde horas antes estaba ya bajo el control de la Guardia Civil, tras huir los dirigentes políticos y sindicales y muchos vecinos. La C. Gestora quedó formada por Rafael Sánchez Fernández, como presidente. En este caso, Antonio Falcón Ariza, último alcalde republicano, tuvo que estar presentes. Terminado el acto, se fue a su casa, pero -temeroso por lo que ocurría- estuvo los tres años de la guerra escondido en el campo o su casa entre paredes, saliendo a algunas horas a escondidas. En 1939 lo detuvieron, fue absuelto, pero enviado al Batallón de Trabajadores de Almoraima en el Campo de Gibraltar por un tiempo indeterminado. En total 18 rinconeros identificados fueron asesinados por BG: 1 en julio en Brenes y 9 en agosto en Sevilla y otros 8 sin fecha ni lugar conocidos. En meses posteriores otros 3 rinconeros fueron asesinados por el mismo procedimiento, por lo que el total de asesinados por aplicación del BG fueron 21.

El 30 de julio de 1936 la columna militar de José Gutiérrez Pérez salió de Sevilla en dirección a Cantillana y Tocina.[1] Cuando los militares sublevados divisaron Cantillana, con un cañón del siete y medio en El Cortijillo hicieron tres disparos: uno dio cerca de la Ermita de la Soledad, haciendo huir a muchos vecinos; otro cayó al inicio de la calle Convento, y un tercero, pasó de largo y llegó cerca del Barquete, lugar por donde se cruzaba el Guadalquivir. Continuaron el avance por la carretera A-436 y cruzaron el río Viar por el vado del antiguo camino para eludir pasar por el puente. Continuaron de forma imparable el pueblo. Se produjo una huida masiva, que ya había empezado con el primer cañonazo. Algunos volverían de noche y otros muchos llegarían hasta Madrid. Cuando llegaron a Cantillana las fuerzas militares actuaron violentamente. Entraron disparando a diestro y siniestro y provocando los primeros heridos y muertos: 2 heridos (uno de ellos, de 21 años de edad, que murió en la ambulancia antes de llegar a Los Pajares, camino de Sevilla, y el otro, de 22 años, con tiro en la cara. Además, mataron, algo más adelante, a un niño  de 12 años y a otro joven de 20 años de edad. En la calle Real matan a otro joven y en la Cuesta Maero otros militares, al médico Diego Sarmiento Infante. Fueron las primeras cinco víctimas de las fuerzas ocupantes. Horas después, efectuaron los primeros fusilamientos extrajudiciales (no menos de nueve personas) en el Barranco. Además 200 vecinos y vecinas fueron detenidos y distribuidos en diversos locales habilitados como cárceles. De esos locales serían sacados para pasarlos por armas en días posteriores. Tras la “pacificación” y “por llamamiento patriótico del Jefe de las fuerzas militares…,” constituyeron la Comisión Gestora municipal, Juan Arias Rivas, volverá a ser el alcalde de Cantillana. José Pueyo Solís, alcalde socialista, estaba detenido y el 5 de agosto sería asesinado en Sevilla. En total entre julio y agosto, asesinaron a 54 cantillaneros (53 identificados y dos sin identificar) por BG: 14 en julio en Cantillana y 40 en agosto,de ellos 13 con fecha y lugar (2 en Brenes, 9 en Sevilla y 2 en Tocina) y 27 sin fecha o lugar conocidos. En los meses posteriores otros 13 fueron asesinados por el mismo procedimiento, siendo un total de 67 asesinados por aplicación del BG.

Tocina, al igual que Cantillana, fue ocupada con extrema violenta, pero con más muertos en las calles. Unos cañonazos anunciaron, hacía las cinco de la tarde del 30 de julio, la llegada de los mismos militares sublevados y sus acompañantes que habían ocupado Cantillana. Una vez en las calles del pueblo, asesinaron a los que encontraban a su paso como si fuesen animales. En esas circunstancias, mataron a un joven de 17 años y a seis vecinos y otros más. Buscaron al dirigente del PCE, pero al no encontrarlo asesinaron a su hermano , de 21 años, y a su padre. Llegaron al Ayuntamiento, donde encontraron sin novedad los 35 detenidos por el Comité Local republicano, y se dirigieron al cuartel de la Guardia Civil, del que salieron tres guardias y un cabo, pues dos guardias y el sargento habían muerto en el intento de fuga del pueblo para no acatar ordenes de la autoridad municipal y el posterior repliegue en el cuartel, donde estuvieron vigilados por trabajadores armados durante diez días. Es de destacar que entre los muchos detenidos, eligieron, con el asesoramiento de derechistas locales, a unas treinta personas, que fueron puestas delante de una metralleta y asesinadas en el paso de nivel, cerca de la estación de FFCC, sin piedad. Fue un acto cruel, inhumano y espeluznante. A últimas horas de la tarde controlaron la localidad y procedieron a la constitución de la Comisión Gestora en el Ayuntamiento. Fue presidido por “el Señor Comandante de la Columna de Operaciones D. José Gutiérrez Pérez (…), que les hizo presente la difícil situación por que atraviesa nuestra querida España”. Fue nombrado alcalde-presidente  Francisco López Toro. El 1 de agosto hubo un intento republicano de retomar Tocina, que fracasó tras una enconada lucha. A Manuel Naranjo Alonso, alcalde de Tocina, le aplicaron el Bando de Guerra el 7 de octubre en San José de la Rinconada y a Manuel Romero Martín, alcalde en 1936, lo condenaron a cadena perpetua y posterior destierro. En total entre julio y agosto asesinaron 124 tocineros identificados (algunos solo por su apodo) por BG: 18 en julio, de ellos 14 en Tocina (1 de ellos por otras circunstancias), 2 en Brenes, 1 en Villanueva del Río y Minas y 1 en La Rinconada, y en agosto con fecha y lugar 12 (10 en Tocina, 1 en Sevilla y 1 en Alanís), otros 40 en Tocina, sin fecha conocida, aunque muchos tuvieron que serlo en Tocina en julio, y 53 sin fecha, ni lugar, aunque es posible que algunos murieran en julio y en Tocina. En meses posteriores otros 7 tocineros fueron asesinados por el mismo procedimiento, siendo el total 151 asesinados por BG. 

Concluyendo: En los meses de julio y agosto 311 vecinos, el 81,2% del total de 383 asesinados por BG y el 61,7%del total de 504 víctimas mortales identificadas de los pueblos de la Vega Media del Guadalquivir, fueron “pasados por armas” en aplicación del Bando de Guerra dictado por el traidor Queipo de Llano, jefe en Andalucía de los militares sublevados y vértice de toda la represión. Es decir los asesinaron de forma extrajudicial, situación que abarcó desde julio del 36 a marzo del 37 para implantar con dureza el terrpr fascista. A partir de marzo de 1937 comienzan a funcionar los Tribunales Militares, posiblemente antes hubiese sido, para ellos, una perdida de tiempo imperdonable para llegar al mismo resultado: tenían mucho “trabajo” y tenían que hacerlo con urgencia, sin engorros burocráticos. Y lo hicieron con total premeditación, pues sabían a quienes tenían que matar: hombres y mujeres que hubiesen tenido algo que ver con el Frente Popular y las organizaciones políticas que lo formaban, con los sindicatos obreros y todos contra los suponían de ideas izquierdistas, son olvidar a sus familiares, por si acaso. Para ello, los miembros de las élites locales en los ayuntamientos nombrados al ser ocupado militarmente cada pueblo, hacían las listas, que eran refrendadas por los Comandantes de Puesto, considerados Comandantes Militares, de cada pueblo. Después los irían sacando de madrugada, poco a poco, para ser asesinados (fusilados en aplicación del Bando de Guerra) por grupos de guardias civiles y falangistas de cada pueblo en cualquier lugar de la provincia, preferentemente las tapias de un cementerio, en el que ya habían abierto una fosa o la abrirían en el acto, como ocurrió en Sevilla (Pico Reja), Tocina, Cantillana, Brenes, La Rinconada, Alcalá del Río, Villaverde del Río, Burguillos, Sanlucar la Mayo, Alanís, Guillena, Niebla o Valencina, que recibieron víctimas mortales de esta comarca.

FUENTES BIBLIOGRÁFICA

-MÁRQUEZ GARCÍA, José María, LAS VÍCTIMAS DE LA REPRESIÓN MILITAR EN LA PROVINCIA DE SVILLA (1936-1963), Aconcagua, Sevilla, 2012; SEMBLANZA DE UNA HISTORIA INCONCLUSA, en Tocina Estudios Locales, Revista de Investigación local, n.º 3, diciembre 2014. pp. 95-126.                                            -

-BARRAGÁN REINA, Ramón, CANTILLANA II REPÚBLICA. LA ESPERANZA ROTA. Muñoz Moya Editores, 2006; y DE LA CLANDESTINIDAD A LA  LIBERTAD CONQUISTADA. Antifranquismo y lucha obrera en la Vega del Gua-dalquivir, Ed. Círculo Rojo, Almeria, 2014.

INVESTIGACIONES PERSONALES

-Investigaciones de Eva RUIZ FERNÁNDEZ sobre Alcalá del Río (2010), a partir de la Lista de Antonio Rosado; de Rafael ESTEVEZ GUERRERO sobre La Rinconada (S/F), y de Juan Carlos VELASCO QUILES sobre Alcalá del Río (S/F)


[1].   Estaba formada formadas por unidades militares, legionarios y fuerzas de orden público, acompañados de voluntarios (falangistas, requetés y otros), con camiones, ametralladoras,  tanqueta, cañón del siete y medio y ambulancia. Además, junto a esta columna iba laHarka Berenguer, unidades irregulares formadas por mercenarios marroquíes.

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