CONFERENCIA SOBRE LOS ORÍGENES DEL ROCÍO EN PILAS

1942

Este próximo jueves, 10 de mayo, se celebrará una interesantísima conferencia sobre los orígenes de la hermandad del Rocío de Pilas, en la Casa de la Cultura de esta localidad sevillana, a partir de las 21.00 h. Pilas es una de las hermandades más importantes de las que peregrinan, anualmente, a la aldea del Rocío. En la segunda mitad del siglo XVIII, pleiteó por ocupar incluso el puesto número 1 del orden que las hermandades filiales seguían en el Rocío. Hace dos años, el Ayuntamiento de Pilas y la Hermandad del Rocío le solicitaron al historiador, Julio Mayo, que realizara un trabajo amplio de investigación sobre el pasado histórico de la devoción rociera dentro de las Jornadas sobre la Historia de Pilas.

En pleno camino del Rocío publicó, el año pasado, en ABC de Sevilla, un artículo que venía a cambiar la historia de la Romería. Desvelaba datos conocidos hasta ahora en el universo rociero extraídos de un litigio judicial, interpuesto por la hermanad del Rocío de Pilas a las hermandades rociaras de Almonte y Villamanrique, en 1766, con el propósito de esclarecer el orden que le correspondía ocupar en la función y orocesión de la Virgen del Rocío. Gracias a este auto se conoce cuáles llegaron a ser las primeras normas romeras dispuestas en la Romería. Hemos conocido que la hermandad del Rocío más antigua era la de Sanlúcar de Barrameda. Que Pilas pretendió ser la primera del orden de las participantes, así como otras noticias, realmente sabrosas e inéditas, respecto del ritual festivo que caracterizaba ya entonces aquel popular festejo, en el que se convivían los bailes de las danzas de cada hermandad filial, con la flauta y el tamboril, y la sucesión jerárquica mediante la que cada hermandad cogía el paso de la Virgen y disparaban sus respectivos cohetes y fuegos de artificio.

Todo este trabajo se ha publicado en el libro de las Actas de la Jornada sobre Historia de Pilas, que ya se ha publicado este año, concretamente en el capítulo dedicado al origen del Rocío en Pilas. Para la mayor fluidez del acto, la intervención del historiador la moderará el escritor Paco Robles, habitual colaborador de COPE Radio, en el programa de Carlos Herrera, e intervendrá con varias sevillanas, Francisco Salado Cuesta, un pileño residente en Puebla del Río.

INVITACIÓN DEL ALCALDE DE PILAS A TODOS LOS MIEMBROS DE ASCIL

1063El Ayuntamiento de Pilas organizara el proximo mes de febrero de 2017 la XV Jornada sobre historia de Pilas. En este evento cultural se pone en valor el pasado de nuestro municipio, con el objetivo de conocer las raices que nos han llevado a ser lo que somos en la actualidad.

Desde el año 2003, una pléyade de cronistas, historiadores, profesores y archiveros han participado en la referida Jornada, en la cual nuestro municipio se concita para disfrutar de los trabajos de investigacion historica local. Fruto de este proyecto son los volúmenes que, cada año, se publican con el contenido de las conferencias que se presentan en las respectivas Jornadas.

Por cuanto la asociación que usted preside como el Ayuntamiento de Pilas tienen metas comunes, como son el fomento de Ia investigación local o la promoción de jornadas de historia, le agradeceria que remitiera esta misiva a los miembros de ASCIL, con idea de invitarles a participar como conferenciantes con algún trabajo sobre nuestro municipio en la XV Jornada sobre historia de Pilas.

Para cualquier duda o aclaración al respecto, pueden ponerse en contacto con nosotros personalmente, por telefono (606247727) o bien por correo electrónico (tecnicopilas@pilas.es).

Aprovecho Ia ocasion para felicitar a ASCIL por la gran labor de divulgacion de la historia de la provincia de Sevilla a través de sus jornadas de historia y patrimonio.

AZNALCÁZAR, PILAS Y VILLAMANRIQUE EXIGEN LA REAPERTURA DE LA ESTACIÓN DE TREN DE AZNALCÁZAR

0971Los pueblos del Aljarafe-Doñana, entre los que se encuentra Villamanrique de la Condesa, Pilas y Aznalcázar son los peor conectados de la comarca. Actualmente cuentan con un sistema bastante precario de transporte, ya que su único medio es el autobús, concretamente la línea M169, que partiendo de la estación de Plaza de Armas, conecta Villamanrique, a través de la carretera Sevilla-Matalascañas, por Bormujos, Bollullos de la Mitación, Aznalcázar y Pilas.

Además de ser el autobús la única opción, este servicio ha sufrido recortes con la crisis, siendo los estudiantes los más afectados, ya que cada vez hay más jóvenes que optan por la vía académica en Sevilla capital. Esta línea conecta a duras penas estas localidades con Sevilla, Bollullos o Bormujos, pero sin embargo, no presta servicio con Sanlúcar la Mayor, que es cabeza de partido judicial.

«Nos encontramos con muchos problemas a la hora de acudir al centro médico, a los juzgados o simplemente a la oficina de la Seguridad Social, asegura una vecina de Pilas, pese a que la delegación de Bienestar del ayuntamiento ha puesto un servicio gratuito de ida y vuelta, los días 1 y 15 de cada mes, para que los vecinos que lo necesiten, puedan llegar hasta Sanlúcar.

Desarrollo y transporte

La alcaldesa de Aznalcázar, Manuela Cabello, quien preside actualmente también la Asociación para el Desarrollo de la Comarca Aljarafe-Doñana (ADAD)–con sede en Pilas-, es consciente de la falta de conexión que sufren estos pueblos, y junto con el resto de pueblos afectados, se encuentra trabajando en dar solución al elevado número de usuarios que estás sufriendo las consecuencias.

«Es que una persona que quiera ir, ya sea desde Aznalcázar, Pilas o Villamanrique a Sanlúcar la Mayor, tendría que coger un autobús hasta Sevilla y de allí subir de nuevo Sanlúcar, repitiendo a la vuelta de nuevo, el proceso a la inversa,con la consiguiente pérdida de tiempo que ello supone», comenta.

Pilas es el pueblo más afectado, con casi 15.000 habitantes, los cuales, tienen como única alternativa, esta línea, o el uso del transporte privado. Otro de los problemas que sufren estos pueblos, es que se encuentran apartados de la autovía A-49, con unas carreteras de acceso con muchas curvas, y en las que durante los últimos años ha habido numerosos accidentes, algunos de ellos incluso, con víctimas mortales.

Una estación olvidada

La línea férrea que une Sevilla con Huelva y atraviesa la comarca del Aljarafe nació a finales del siglo XIX. En su trayecto, el tren realizaba paradas en cada una de las estaciones del recorrido, entre ellas, la de Aznalcázar-Pilas, un enclave singular donde incluso llegó a formarse una aldea y que en la actualidad se encuentra cerrada al tráfico de viajeros.

La línea se inauguró en el año 1880, tras varias décadas de negociaciones, y según varias actas capitulares que se conservan en el Ayuntamiento de Aznalcázar, existen varias fechas que dan una idea de la importancia que adquirió esta estación y la transformación que fue sufriendo durante el siglo XX, hasta su cierre a finales de la década de los setenta.

Corría el 29 de septiembre del año 1892, cuando el consistorio aznalcaceño solicita un permiso para adornar la estación por la que pasaría el «Tren Real», en el que viajaba la regenta María Cristina de Habsburgo con su hijo, aún menor de edad, Alfonso XIII.

Diego León es un cronista aznalcaceño que recuerda con nostalgia la trayectoria de esta estación. «Es una pena que una estación con tanta importancia como la de nuestro pueblo, hoy en día, por 7 kilómetros, no forme parte de la línea de cercanías de Sevilla, porque los políticos de la época no supieron estar a la altura y no reivindicaron la necesidad de este transporte», comenta.

En los primeros años del siglo XX se reúnen los alcaldes de Pilas, Villamanrique de la Condesa, Hinojos y Aznalcázar, para solicitar mejoras en el camino que da acceso a la estación, así como la creación de un tren corto que hiciera parada a las 6 de la mañana y regresase a las 8 de la tarde.

«Es cuando se amplía el muelle de carga para dar servicio a las bodegas de Patricio Medina Garvey, una empresa muy importante para la época que tenía junto a la estación una destilería que, junto con una serrería, daban trabajo a los pueblos vecinos. Los arreglos del camino también son constantes, pero siempre coincidiendo con el paso de carruajes de lujo, como el de la Condesa de París, que tenía casa en Villamanrique», cuenta Diego a ABC Provincia.

Pilas, pueblo industrial

Medina Garvey trae la luz a Aznalcázar en el año 1913, y habilita servicio de transporte entre Pilas y la estación, apodado «La Tani». El complejo de la estación comienza a estar en auge, por lo que se solicita una sala de espera para viajeros, la concepción de billetes de ida y vuelta, e incluso un colegio para los hijos de los empleados que trabajan allí.

«El pueblo de Pilas hacía mucho uso de la estación, dado que desde siempre ha sido una localidad muy industrial y por eso pasó a llamarse Aznalcázar-Pilas, a pesar de encontrarse a 3 kilómetros de la villa pileña», relata el cronista aznalcaceño.

En 1906 se autoriza la creación de un kiosco para la venta de agua, y 3 años después se abre una cantina que perdura hasta la década de los años 60, y que regentó durante muchos años, el pileño «Manolo el de la cantina».

Pero para la gente de Aznalcázar, el ferrocarril ha estado presente en sus vidas de una forma muy marcada. «Recuerdo cuando éramos niños e íbamos a poner las perronas sobre los raíles, para ver cómo quedaban después del paso del tren», cuenta Diego. El tren ha servido para los aznalcaceños como predicción del tiempo, porque «cuando el silbido del tren sonaba muy cerca, significaba que soplaba el viento del noroeste, y que el tiempo iba a cambiar», asegura León.

También el pitido del tren era reloj de los vecinos, porque ya tenían cogida la hora, aunque también el tren recuerda algunas desgracias en el pueblo. «Al bajar por el camino de la Fuente Vieja, había que cruzar el puente del tren, sobre el río Guadiamar, donde hubo muchos accidentes, entre ellos, el del «Moronero», un vecino de Morón de la Frontera asentado en el pueblo, que fue atropellado por el tren de las 7 de la tarde. Desde entonces, la gente del pueblo atribuyó el nombre de aquel vecino, al tren de la tarde, cuando pitaba al salir de la estación»,cuenta Diego León.