0812Desde que en 1836 hombres de capacidad de las villas de Los Palacios y Villafranca de la Marisma acordasen la unión de ellas debido a la ineficacia en la gestión de ambas jurisdicciones y sus ayuntamientos de forma independiente, varias y variopintas han sido las versiones del escudo oficial de la localidad a lo largo de los casi 180 años que han transcurrido desde aquella histórica fusión que aún perdura.

En las profundidades de los orígenes y la evolución de dicho escudo ha estado sumergido durante meses el historiador y archivero palaciego Julio Mayo. Varias son las conclusiones a las que ha llegado en su investigación. Entre ellas destaca el hecho de detectar varias incorrecciones heráldicas llevadas a cabo en los diferentes diseños con el paso de los años, siempre de manera involuntaria y, según Julio Mayo, motivadas por la tosquedad del sello de la estampación del sello municipal que pudo haberse tomado como modelo, en la que es posible que no se apreciaran con nitidez los detalles y dieran lugar a la confusión.

Quizá el más revelador sea el desliz llevado en la calle central del escudo, en el que se plasma de dos modos diferentes (uno en su origen y otro desde 1864 y vigente hoy día) el acuerdo alcanzado entre las dos villas en el que de manera simbólica dos hombres «sellan» dicho pacto entre el señorío y el ramo de labradores. Según documentos a los que ha tenido acceso el archivero, el señor representado con sombrero alto de copa y elegante levita puede representar a la Casa Ducal de Arcos, concretamente un administrador suyo en la villa de Los Palacios; mientras que el hombre con la chaquetilla más corta y sombrero de inferior altura es probable que personificara a los agricultores de ambos pueblos.

El error en dicha representación por los motivos ya expuestos consiste en que en el original estas dos personas confraternizan y oficializan el acto con un abrazo, al modo del «famoso abrazo de Vergara» de 1839 pero a pie, mientras que posteriormente éste es sustituido por un apretón de manos.

En cualquier caso, el escudo palaciego destaca por el poder de sus símbolo, en un reconocimiento de todos los componentes que integran el ser individual: sentido de pertenencia, noción de identidad, curso de su historia y razón de su cultura.

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Julio Mayo

Fuente: http://sevilla.abc.es/provincia/sevi-cambian-error-abrazo-apreton-manos-escudo-palacios-y-villafranca-201510280712_noticia.html

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