0611Cuando la Iglesia se hallaba postrada en el momento más decadente de su historia, a causa del anticlericalismo y las distintas desamortizaciones promovidas por las revoluciones liberales del siglo xix, la religiosidad popular entroniza a la Santísima Virgen del Rocío como referente principal de un culto de masas que celebra una fi esta de encuentro entre paisanos de distintos pueblos, sujeta a un programa de actos colmado de numerosos ritos de la cultura de Andalucía. Con el secreto de este triunfo quedan fascinados los duques de Montpensier, un matrimonio con derecho sucesorio al trono de España, que participará en la festividad durante bastantes años de las décadas comprendidas entre 1850 y 1860. Por un lado, contribuyeron a que el pueblo de Almonte lograse alcanzar una mayor participación en la hermandad de la Virgen, para la que hubo de aprobarse unas nuevas reglas que contemplasen a sus altezas como hermanos mayores, y por otro, consagraron la fama de la romería y su procesión, gracias al gran eco mediático que representaba su anual paso por el Rocío. Es así como fue alzándose este fenómeno devocional entre los más célebres y multitudinarios de España.

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Julio Mayo Rodriguez
Historiador y archivero municipal de Los Palacios y Villafranca (Sevilla)

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